18 de mayo de 2014 / 02:25 a.m.

Monterrey.- Un taxista ebrio les cambio la vida a seis personas al ser responsable de un fatal accidente en Carretera Nacional.

A duras penas podía sostenerse a pie. A duras penas se le entendía lo que intentaba decir. Era el conductor ebrio de un taxi que mando al hospital a media docena de personas, entre ellas a una joven embarazada.

Con apenas unos golpes, José Luis Medrano Esparza se bamboleaba entre la pedacería de su taxi y otro auto que quedó volcado a consecuencia de su acción imprudencial que bien podría tildarse de criminal.

Junto a quienes eran sus propias pasajeras, quienes eran atendidas por socorristas de varias corporaciones, el conductor no parecía advertir la verdadera magnitud de lo que acababa de provocar.

A un lado de su auto Aveo que resultó volcado en el brutal accidente, el conductor Gustavo Paz Lagunés, de 35 años, yacía aturdido mientras recibía atención médica.

El accidente ocurrió la tarde del sábado en la carretera Nacional a la altura del retorno subterráneo de Los Cavazos, en Santiago, Nuevo León. El taxista, que viajaba desde Benito Juárez con cinco pasajeras, se dirgía a la comunidad La Chueca cuando repentinamente se dio cuenta que se había pasado de donde debía dar vuelta. En plena carretera se freno y en reversa se fue zigzagueando. Esto lo manifestaron testigos del choque-volcadura ante la Policía Federal de Caminos.

Entre la frenética carrera para acarrear a las mujeres heridas, el presunto responsable trató de explicar cómo ocurrieron los hechos y admitio conducir alcoholizado.

Aunque se quejaba de golpes, el taxista fue encerrado en la cárcel municipal de Santiago, a disposición de la Policía Federal de Caminos, que ordenó los exámenes médicos que avalarían el nivel de alcohol que corría por su sangre.

 Joel Sampayo Climaco