4 de noviembre de 2014 / 03:43 a.m.

Monterrey.- Por medio de la declaración de un testigo, el Ministerio Público estableció que, en el choque ocurrido el domingo en la colonia Bella Vista, donde murió el pasajero de un taxi, el supuesto responsable es el propio trabajador del volante.

Lo anterior echó por tierra las primeras versiones que señalaban la aparente culpa del conductor del auto particular al no respetar la luz roja de un semáforo.

Mientras eso ocurre y el taxista continúa bajo custodia, la víctima fue identificada por sus familiares en el anfiteatro del Servicio Médico Forense, en el hospital Universitario.

Se trata de Ricardo Abraham Pardo Torres, quien contaba con 31 años de edad y al parecer trabajaba en una compañía industrial.

El operador del vehículo de uso público se llama José Jair García Ramos, de 24 años y quien convalece en el hospital Universitario.

Por su parte, el otro conductor involucrado en el accidente responde al nombre de José Ángel Medrano Castañeda, de 28 años. Él iba al volante de un Nissan Áltima, en el que presuntamente lo acompañaban dos o tres sujetos, que se retiraron en otro vehículo.

Una fuente de la Procuraduría de Justicia indicó que el fiscal que lleva el caso recabó la declaración de un testigo del choque de crucero.

La persona manifestó que fue el taxista el que no respetó la luz roja del semáforo en el cruce de las avenidas Bernardo Reyes y José María Luis Mora.

Este percance tuvo lugar alrededor de las 3:15 horas del domingo frente a la parroquia Santa María Goretti, en la colonia Bella Vista, en Monterrey.

El taxi circulaba hacia el norte por Bernardo Reyes, mientras que el Áltima lo hacía rumbo al oriente por la avenida José María Luis Mora.

Tras el percance, según se dijo, llegaron al lugar dos patrullas de la Policía Ministerial, cuyos elementos se llevaron a tres hombres visiblemente golpeados.

Instantes después “resultó” en el sitio el presunto conductor, José Ángel Medrano, quien en todo momento estuvo acompañado por una pareja, dentro de la zona acordonada.

Los estudios periciales revelaron que el trabajador del volante no presentó indicios de alcohol, mientras que del otro conductor aún no había resultados.

FOTO: Marcial Pasarón

AGUSTÍN MARTÍNEZ