ISRAEL SANTA CRUZ
6 de mayo de 2017 / 07:00 a.m.

MONTERREY.- Lo que inició como una fiesta para celebrar un open house y la entrega de llaves de un domicilio, se convirtió en una riña campal que dejó un saldo de cuatro músicos heridos, tres autos incendiados, y decenas de daños en viviendas de la colonia Fomerrey 116, en Monterrey.

Todo inició cuando se realizó una fiesta para celebrar la renovación de la casa marcada con el número 9448 de la calle Alboquerón, en la citada colonia del sector San Bernabé en Monterrey. Para ello los dueños de la casa, familiares, amigos y vecinos cerraron la calle a fin de que grupos norteños tocaran para celebrar el open house.

De pronto, cuando el tercer grupo llegaba por la calle Duraznillo para comenzar a instalarse, fueron interceptados por un grupo de entre 20 y 25 integrantes de la pandilla conocida como Parchi Lokos. A decir de los testigos, los pandilleros intentaron asaltar a los integrantes del grupo Orgullo Norteño, pero éstos se resistieron al asalto, por lo que comenzó la trifulca.

La pelea, que inició con los puños y en el caso de los pandilleros con arma blanca, prosiguió con piedras y bloques de concretos. Al observar los amigos y vecinos lo que ocurría, acudieron a auxiliar a los integrantes del grupo norteño, aunque algunos ya habían sido heridos con arma blanca o con rocas.

El conflicto se extendió por varias cuadras sobre la calle Alboquerón, en tanto mujeres y niños corrían de un sitio hacia otro para refugiarse de las piedras. No conforme con ello los pandilleros incendiaron, presumiblemente con gasolina, un auto tipo Mustang y un vehículo Ibiza, ambos propiedad de los integrantes del grupo norteño. En un intento de huida, el conductor de un auto tipo Sonic estrelló el vehículo en un poste de luz, y posteriormente también intentaron incendiar el mismo.

Después de varios minutos de pelea, los pandilleros escaparon al escuchar las sirenas de las unidades de Fuerza Civil que arribaban al lugar. Al sitio acudieron además paramédicos de Cruz Roja y Cruz Verde, quienes trasladaron con lesiones a cuatro integrantes del conjunto musical hacia la delegación poniente de Cruz Verde, y posteriormente a diversos hospitales de la localidad.

Los lesionados responden a los nombres de Orlando Reyes, acordeonista del grupo; Jesús Robles, del staff; Teodoro Reyes García, encargado del conjunto, y Jorge Vázquez Sánchez, presuntamente el dueño de la agrupación.

Tras la riña la calle se vio tapizada por rocas, piedras, basura y miles de vidrios producto de autos y casas dañadas por los pandilleros, en tanto que familiares y amigos de los integrantes del conjunto norteño buscaban hacer justicia por su propia mano, pues a pesar de que la autoridad arribó al sitio no hubo personas detenidas.