REDACCIÓN
13 de junio de 2016 / 10:16 p.m.

Monterrey.- Los cuatro policías de Fuerza Civil acusados de desaparecer a un soldador de San Nicolás quedaron vinculados a proceso y fueron trasladados al Cereso de Cadereyta, después de confesar que detuvieron a la víctima, aunque negaron ser responsables de su muerte.

Juan Carlos Serrato Linares, Juan Antonio Mejía García, Luis Fernando Romo Alcantar y Edwin Gerardo Torres Rubio, fueron presentados ante un juez de control que los consideró probables del delito de desaparición forzada y delitos cometidos por servidores públicos.

En la audiencia, los imputados aceptaron haber detenido, el pasado 31 de mayo, a José Hevert Elaír Carranza Flores, de 32 años, en su domicilio ubicado en la colonia Los Nogales o Fomerrey 33, en el municipio de San Nicolás.

Del informe que remitieron al agente del Ministerio Público que integra la carpeta judicial, se desprendió que ese día, alrededor de las 03:00 horas, los uniformados patrullaban las calles de dicha colonia, junto con otros cuatro elementos de la unidad 102 de Fuerza Civil y otra de San Nicolás.

En el recorrido vieron un vehículo tipo Nissan, en el que viajaban Carranza Flores y su padre, a quienes les marcaron el alto, pero hicieron caso omiso e iniciaron una persecución.

Presuntamente, el auto se detuvo inesperadamente y José Hevert salió corriendo y se introdujo a su casa, hasta donde lo siguió el comandante encargado de la unidad 992 de Fuerza Civil, Juan Carlos Serrato Linares.

Dicho uniformado fue señalado como la persona que irrumpió en el domicilio del joven y en presencia de su madre lo amenazó con su arma larga, lo obligó a salir, lo detuvo y se lo llevó a la cabina de la patrulla.

Aparentemente, el soldador perdió el conocimiento en ese momento y tras avanzar unas cuadras, los policías detuvieron la marcha y lo bajaron para auxiliarlo.

Los mismos imputados explicaron que trataron de reanimarlo hasta con alcohol, pero el joven no reaccionó y aseguraron que sus compañeros de las otras unidades se negaron a solicitar auxilio de una ambulancia.

Ante el juzgador agregaron que el encargado de la unidad 102 de Fuerza Civil, Benito Reyes Galván, ordenó deshacerse del cuerpo y fueron a tirarlo a una brecha del municipio de Guadalupe, donde el viernes fue descubierto en estado de putrefacción.

Aunque los policías guiaron a los elementos de la Agencia Estatal hasta donde habían dejado el cadáver, hasta el momento no se confirma oficialmente si se trata de la misma persona que detuvieron el 31 de mayo.

Trascendió, que José Hevert estuvo procesado por robo con violencia y tenía unos meses de haber abandonado el penal del Topo Chico de donde, supuestamente, salió enfermo de tuberculosis, por lo que se encontraba bajo tratamiento.