19 de julio de 2014 / 03:49 p.m.

Monterrey.- Las huelas dactilares que dejó un delincuente el año pasado en una residencia de Contry San Juanito, donde asaltó con violencia con otros cuatro sujetos que andan prófugos, dieron hit con las que se le recabaron el pasado mes de mayo cuando cometió otro robo simple, por lo que fue detenido con orden de aprehensión.

Jesús Rodríguez Ibarra, de 32 años de edad, estaba arraigado desde el pasado 18 de junio, pero este jueves fue notificado del ordenamiento y traslado al penal del Topo Chico.

En el robo a una finca el pasado 2 de octubre, junto con sus cómplices se apoderó de tres computadoras portátiles, una cámara fotográfica, una de video, 17 mil pesos en efectivo y diversa joyería de oro.

La afectada de esos hechos denunció que se encontraba en la recámara principal de su vivienda cuando escuchó un estruendo que la hizo salir para ver qué ocurría y fue sorprendida por los presuntos delincuentes que la sometieron.

Dijo que los asaltantes la amenazaron con asesinarla, le cubrieron la cabeza con una prenda de vestir, le ataron las manos con in calcetín y la dejaron encerrada en el baño de una de las recámaras.

Agregó que minutos después de ser maniatada logró reincorporarse y salir de la vivienda a solicitar auxilio y mientras lo recibía confirmó que le habían robado varias cosas.

Aunque sus huellas lo delataron, al rendir su declaración preparatoria, Rodríguez Ibarra aseguró que fue víctima de tortura por parte de los elementos de la Agencia Estatal que lo capturaron.

FOTO: Especial

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