10 de diciembre de 2014 / 04:24 a.m.

Monterrey.- El hombre que el pasado 1 de noviembre se accidentó en el municipio de Sabinas Hidalgo con la camioneta en la que transportaba los cuerpos acribillados de dos mujeres, una de ellas elemento de la Policía Ministerial de Coahuila y su hermano menor de edad, fue detenido con orden de aprehensión y trasladado al penal del Topo Chico.

Fue el juez del municipio de Villaldama, quien giró la orden de aprehensión en contra de Alberto Celestino Domínguez, de 40 años, por considerarlo presunto responsable del delito de robo de vehículo.

Pues, durante las investigaciones, los elementos de la Agencia Estatal confirmaron que Celestino Domínguez conducía la camioneta Ford Escape, la cual era propiedad de la investigadora Flora Ortiz Zamarripa, de 42 años, a quien asesinaron junto con su hermano Diego, de 9 años, y su amiga Diana Griselda Ramírez Laborico, de 52; con quienes había ido a Laredo.

Al ser notificado de la orden, Alberto Celestino fue trasladado del Hospital Universitario, donde permanecía internado desde el 1 de noviembre, al centro penitenciario.

Antes de ingresar al reclusorio confesó ser integrante de un grupo criminal, en el que le ordenaron trasladar la camioneta de Laredo a Nuevo León.

El presunto delincuente aseguró desconocer que en la cajuela de la camioneta transportaba los cuerpos de las mujeres y del menor.

Por lo que actualmente, los investigadores estatales continúan tratando de identificar y detener a los presuntos responsables de la triple ejecución, mientras la Procuraduría de Justicia integra una segunda averiguación en contra de Alberto Celestino por considerarlo presuntos culpable del delito de inhumación y exhumación de cadáveres.

El 1 de noviembre el deceso de las tres víctimas se reportó como un accidente vial ocurrido en la carretera a Laredo a consecuencia de la falla de un neumático de la camioneta.

Pero, el 26 de ese mismo mes, el médico que realizó las autopsias en el Servicio Forense del municipio de Sabinas Hidalgo, reveló que las víctimas del supuesto accidente, en realidad habían sido asesinadas a balazos.

 

FOTO: Archivo

REDACCIÓN