REDACCIÓN
5 de octubre de 2015 / 07:22 p.m.

Monterrey.- El único que quedó detenido de la trifulca que se registró el jueves de la semana pasada en la sede de la CROC, fue el sobrino del líder sindical Ricardo Castillo, Raúl Castillo Solís, pero porque se le ejecutaron dos órdenes de aprehensión que tenía pendientes.

Castillo Solís está recluido en el penal del Topo Chico a disposición de la juez de San Pedro, quien le integra los procesos criminales.

Una de las órdenes de aprehensión que tenía pendientes data del 2001 y otra del 2004, que fue cuando fueron giradas por los jueces que le iniciaron los procedimientos y que finalmente quedaron en el juzgado sampetrino.

El sobrino del líder sindical fue capturado el jueves de la semana pasada, junto con otras 75 personas, de las cuales solo dos fueron presentadas ante un juez de control y posteriormente liberadas porque sigue pendientes los resultados de las pruebas periciales con los que se va a determinar si dispararon o no las armas que les aseguraron.