18 de diciembre de 2014 / 01:12 a.m.

Monterrey.- El chofer que la madrugada del pasado domingo asesinó a golpes a su niña de cuatro años de edad, en la colonia Valles del Roble, en Cadereyta, fue notificado de una orden de aprehensión por el delito de homicidio calificado y trasladado al penal del Topo Chico.

Rogelio Garza Rodríguez, de 29 años de edad, quedó a disposición del juez de Cadereyta, quien le va a iniciar un proceso criminal por el homicidio de la pequeña Chelsy Damaris Garza Ibarra.

Al trascender los hechos, Garza Rodríguez fue detenido como presunto responsable del delito de violencia familiar.

Mientras, le integraban una carpeta judicial en el nuevo sistema acusatorio por la fragancia de ese ilícito, Garza Rodríguez quedó bajo investigación por el deceso violento de la niña, quien murió a consecuencia de contusión profunda de cráneo y abdomen, según la autopsia.

Una vez que los médicos legistas confirmaron que la menor Chelsy Damaris había muerto por las lesiones que le causó los golpes que le propinó su propio padre, la Procuraduría de Justicia lo consignó por homicidio y solicitó la orden de aprehensión que este martes fue girada por el juez de Cadereyta.

El agente del Ministerio Público que integró la averiguación del caso robusteció la acusación con la declaración del principal testigos de los hechos, el hermanito mayor de la pequeña víctima.

Antes de ser trasladado al centro penitenciario, Rogelio Garza Rodríguez sostuvo ante el representante social que atacó a golpes a la pequeña Chelsy Damaris, porque había tenido problemas con su esposa Cynthia Ibarra Salas, de 22 años de edad.

Dijo que el sábado en la noche discutió con su esposa por diversos problemas que tenían y que pese a esa situación ella decidió ir a festejar el cumpleaños de su padre y dejarle a la pequeña Chesly Damaris y a su hermanito, de 7 años de edad.

El presunto responsable agregó que estaba al cuidado de sus dos hijos, pero en el transcurso de la madrugada del domingo sintió mucho coraje y lo desquitó golpeando a la niña más pequeña, porque empezó a llorar.

 

FOTO: Archivo

REDACCIÓN