YADITH VALDEZ E IRAM OVIEDO
9 de septiembre de 2015 / 06:25 a.m.

Monterrey.- Detrás de las imágenes de amor y felicidad que Andrómeda Elisa Cordero Flores compartía en su Facebook de la familia que formaba junto a Jesús Campos, nadie se imaginaria que una serie de problemas conyugales acabarían en una tragedia que enlutaría la residencia 2859 de la colonia Rincón de las Cumbres, al poniente de Monterrey.

Los vecinos se mostraron consternados y enojados sobre el crimen cometido por la madre de familia quien la noche de este lunes acuchilló a su bebé de siete meses de nacida e hirió de gravedad a sus otros dos hijos, Jesús Zaid y Laisha Sofía, de 5 y 2 años de edad.

Infanticidio Cumbres
En la mesa se encontraron varios mensajes donde Elisa explicaba los motivos del crimen y pedía perdón | ESPECIAL
Infanticidio cumbres
Al menos 12 horas duraron las indagatorias en el domicilio | IRAM OVIEDO
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El padre de familia ingresó a su domicilio cubierto con una chamarra | IRAM OVIEDO
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La camioneta de Jesús Campos, quien es abogado, fue asegurada por la PGJ | IRA OVIEDO
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En el lugar se aprecia un carro en el que jugaba el mayor de los hermanos | IRAM OVIEDO

Desde hace varios años, la pareja mostraba ser muy feliz y unida, mientras que el papá, quien es abogado, manifestaba frecuentemente el amor hacia Elisa y a sus tres hijos, con quienes convivía en la mayor parte de su tiempo.

Pero la adicción que tenía Jesús Campos al alcohol fue uno de los problemas por los que la mujer decidió poner fin al matrimonio y en ausencia de él, la mujer de 31 años, atacó a sus hijos; la más pequeña murió tras ser acuchillada en la cama, los otros dos los dejó con heridad graves y ella se escondió en el vestidor para intentar suicidarse.

En la escena fueron encontrados varios mensajes, en uno de ellos, la mujer pedía el perdón de su familia al tomar la decisión, después de que las cosas no se habían dado en su matrimonio.

Casi 12 horas después, después que se retiraron los peritos de la PGJNL, el padre de familia ingresó a su domicilio tapado con una chamarra y minutos despuésd salió entre una ‘valla’ que le formaron los ministeriales.

Los automovilistas que circulaban por el sector se mostraban sorprendidos al mismo tiempo que apuntaban con su dedo índice hacia la vivienda. Aunque los vecinos se negaron a dar entrevista, sólo comentaron entre murmullos cómo era posible que una madre asesinara a su bebita.

En el porche de la vivienda se encontraban las pertenencias de los niños, entre ellas el carro rojo con el que Jesús Zaid paseaba en el parque.

El domicilio de dos pisos y el automóvil del abogado fueron asegurados por la Procuraduría.