FRANCISCO JAVIER CANTÚ
9 de junio de 2015 / 03:01 p.m.

Monterrey.- Por ocho años un burro ha trasladado a su dueño de un lado a otro y justo cuando necesitaba de su apoyo, su propietario estuvo a punto de darle la espalda.

Antonio Ulloa Robles, de 56 años, intentaba llevarlo caminando de la colonia Independencia a la colonia Canteras, pese a que tenía las dos patas traseras seriamente lesionadas, pero los vecinos de la calle Lago de Pátzcuaro se lo impidieron.

Desde temprana hora, Ulloa Robles montó a su burro de nombre "La continuación del rayo" y se dirigió a la casa de su hermano en la parte alta de la colonia Independencia y pasada la media noche iba de regreso a su domicilio.

El dueño jalaba al burro mientras ambos caminaban por la calle Lago de Pátzcuaro, pero al llegar al cruce con Nuevo León, el burro hambriento se acercó a una zona donde había hierba, pero su dueño lo jaló de la cuerda y éste caminó sobre una alcantarilla.

Las dos patas traseras quedaron atrapadas y el hocico del animal se estrelló en el metal, lo que le provocó una herida profunda.

Antonio Ulloa, quien se encontraba en estado de ebriedad, a jalones trataba de sacarlo, pero el dolor del animal era muy fuerte que alertó a los vecinos de esa zona.

Fueron pocos los minutos que el burro permaneció atrapado, pero el daño en sus dos patas fue de consideración.

Esto no le importó a su dueño, quien al verlo liberado lo jaló para que caminara.

Al ver que el animal estaba sufriendo al momento de caminar, los vecinos se opusieron a que se lo llevara y finalmente el dueño del burro aceptó.

De acuerdo a Ulloa Robles, éste es el segundo animal que tiene un accidente, pues anteriormente tuvo otro burro que murió al caer a un barranco.

Finalmente el burro y su dueño permanecieron en el cruce donde ocurrió el accidente.