AGUSTÍN MARTÍNEZ
9 de junio de 2015 / 10:32 p.m.

Monterrey.- El incendio que dejó seriamente lesionados a tres hermanitos en el municipio de Zuazua ha unido como nunca a los habitantes de la colonia Real de Palmas.

Las muestras de cariño, apoyo y solidaridad no se han hecho esperar. Muchos vecinos de los diferentes sectores de aquel asentamiento han puesto su granito de arena.

Han entregado ropa, alimentos y dinero a familiares cercanos, para ayudarles a los afectados a salir adelante de este suceso tan lamentable.

Mientras todo eso ocurre, dos de los tres menores se recuperan satisfactoriamente y se puede decir que prácticamente están fuera de peligro.

Sin embargo, uno de ellos, Ángela Griselda Rodríguez García, de 13 años, permanece en estado grave en el hospital 21 del IMSS en Monterrey.

Ella es la más afectada y presenta quemaduras en el 80 por ciento de la superficie corporal, además de lesiones internas que le han afectado en forma seria los riñones.

Sus hermanos Jésica Magaly y Miguel Ángel Rodríguez García, de 17 y 7 años, respectivamente, poco a poco están saliendo adelante, aunque aún se desconoce el tiempo que deberán estar internados.

La adolescente sufrió lesiones por quemaduras en los brazos y en la cara, en tanto que el niño solamente en los brazos, aunque presenta una herida en la cabeza debido a que fue arrojado desde la segunda planta de la casa al momento del incendio.

Este hecho, que ha causado conmoción en un amplio sector de la comunidad, se registró momentos antes de las 23:00 horas del domingo en una vivienda ubicada en la calle Vizconde de Huerta y Vizconde del Castillo, en el sector Vizconde de la colonia Las Palmas.

La señora Lorena García se acababa de ir a trabajar a una tienda de conveniencia ubicada en aquella zona de Zuazua, mientras que su pareja estaba en la casa de un familiar, a menos de 10 metros.

De pronto, dijeron testigos, se escuchó una especie de estallido y en cuestión de segundos las llamas se apoderaron de todo el interior de la vivienda.

Los tres menores permanecían en una de las recámaras en la segunda planta y quedaron atrapados, mientras los vecinos y sus familiares intentaban rescatarlos.