20 de diciembre de 2014 / 01:52 a.m.

Monterrey.- Mientras las autoridades continúan la investigación de los hechos, el adolescente que murió intoxicado cuando cocinaba barbacoa en García, es velado en San Nicolás.

Aunque él y su familia son originarios del estado de Oaxaca, se descartó que los restos vayan a ser trasladados hacia aquella región del sur del país.

Lo anterior fue dado a conocer por personal de la Procuraduría de Justicia, que indaga la muerte de Gonzalo Quijano Ramírez, quien contaba con 17 años.

Fuentes allegadas a este caso señalaron que la familia de la víctima es de escasos recursos económicos, y ni por eso el patrón de Gonzalo, Javier Luciano Fernández, los apoyó en los gastos funerarios.

Fue el patrón del papá del joven quien los ayudó a costear los funerales, y el cuerpo comenzó a ser velados en unas capillas ubicadas en San Nicolás.

Del mismo modo, se descartó que Quijano Ramírez apenas tuviera un día laborando con Luciano Fernández, pues al parecer llevaba ya aproximadamente un año.

El adolescente tenía su domicilio en la colonia La Alianza, en Monterrey; vivía con sus padres y estaba tramitando su credencial de elector.

Gonzalo fue encontrado sin vida la mañana del jueves en el interior de una casa que pertenece a su patrón, en las calles Calipso y Boreal, en la colonia Valle de Lincoln Elite, del municipio de García.

Fue su primo Hugo Sosa Ramírez quien realizó el hallazgo en una de las habitaciones, al ir a buscarlo para comenzar su jornada de trabajo como vendedores de tacos.

En la cocina habían dejado hirviendo una vaporera con barbacoa, pero el agua se evaporó y la carne comenzó a quemarse.

El humo y el monóxido de carbono comenzaron a apoderarse del interior del inmueble y el joven pereció intoxicado.

En su desesperación y pese a que el cuerpo ya presentaba cierta rigidez, Hugo Sosa sacó a su primo y lo colocó en la parte frontal de la vivienda.

Ambos se desempeñaban en la venta de tacos de barbacoa; afuera de la casa quedó el puesto móvil en el que realizaban su actividad.

Durante las primeras indagatorias en el domicilio, en ningún momento se presentó el patrón de Gonzalo, Javier Luciano Fernández.

 

FOTO: Archivo

AGUSTÍN MARTÍNEZ