5 de noviembre de 2014 / 02:12 a.m.

Monterrey.- Mientras el supuesto homicida imprudencial permanece libre, los familiares de la mujer que murió atropellada el pasado domingo en el centro de la ciudad, iniciaron los funerales para darle el último adiós.

Los restos comenzaron a ser velados la noche de este martes en una capilla de la calle Villagrán, cerca de la Alameda Mariano Escobedo.

Hasta ese lugar arribaron familiares, vecinos y amigos de Concepción Pérez Alemán, quien contaba con 52 años y habitaba en el municipio de Guadalupe.

Aunque no se habían determinado los horarios, se espera que este miércoles se oficie una misa en su honor, para proceder luego a la cremación del cuerpo.

Familiares de la víctima están molestos y en desacuerdo con las autoridades, pues el operador del camión urbano que arrolló a Concepción, se encuentra libre.

Trascendió que el chofer no fue remitido ante un juez, pues se entregó ante el Ministerio Público dos o tres horas después de los hechos, aunque se supo que sí le fincarían imputaciones.

De cualquier manera, indicó una fuente de la representación social, la empresa de la ruta camionera se está haciendo cargo de los gastos originados por el accidente.

Este percance se registró alrededor de las 18:30 horas del domingo 2 de noviembre en la calle Juan Ignacio Ramón casi a la altura de Cuauhtémoc, frente a El Obelisco.

Pérez Alemán viajaba en un camión de la ruta La Playa, cuyo operador sería identificado como Omar Gutiérrez Leos.

Trascendió que el chofer iba distraído y escuchando música a alto volumen. La víctima le indicó que iba a bajar por la puerta trasera, pero Gutiérrez Leos cerró el mecanismo antes de que ella descendiera por completo.

La puerta le sujetó una de las piernas a Concepción, quien fue arrastrada varios metros y finalmente atropellada por la pesada unidad.

Tras detenerse ante la advertencia de varias personas, el conductor bajó de su asiento y huyó corriendo, al darse cuenta de las repercusiones de su distracción.

Momentos más tarde Gutiérrez Leos se entregó en un Centro de Orientación y Denuncia (CODE) de la Procuraduría, donde confesó su participación en los hechos.

FOTO: Agustín Martínez 

AGUSTÍN MARTÍNEZ