AGUSTÍN MARTÍNEZ
30 de julio de 2015 / 10:16 p. m.

Monterrey.- En tan sólo un instante, el mundo se derrumbó para el joven Omar López Muñoz.

En el accidente del miércoles en Cadereyta, el tablajero de 22 años de edad perdió a su esposa, a su pequeño hijo y a su hermano.

Es el drama que ahora vive, tras el fatal percance que ocurrió en el kilómetro 24 de la carretera libre a Reynosa.

“Ya en la tardecita (del miércoles) me habló mi hermano y me dijo que habían tenido un accidente mis familiares. La verdad yo no lo creía, y me dijo que fuera al lugar donde ocurrió… y ya”, expresó López Muñoz.

Las personas fallecidas fueron identificadas de manera oficial como Adela Téllez Díaz, de 18 años; Cristian Yael López Téllez, de 2 y Ángel de Jesús López Muñoz, de 12.

Los dos primeros tenían su domicilio en la calle Julián Díaz, de la colonia Real de Cadereyta, y el niño de 12 años habitaba en la comunidad Santa Rita, municipio de Xicotepec, Puebla.

Él había llegado el pasado fin de semana con su mamá, la señora Felipa Muñoz González, de 38 años.

El ama de casa resultó lesionada en el choque, al igual que su otra nuera, San Juana Guadalupe Cortés Medrano, de 24 años, y el hijo de esta última, Víctor Daniel López Cortés, de 4 años.

Cortés Medrano, quien conducía el auto Cutlas Eurosport color azul, radica en las calles Agave y Narciso, en la colonia Valle del Roble, de Cadereyta.

“Andaban aquí de vacaciones, visitándonos a nosotros. (Al momento del percance) Iban a la casa de mi cuñada (San Juana), y lamentablemente ocurrió el accidente. No se lo esperaba uno”, aseveró Omar.

Durante la entrevista el joven padre de familia evoca los momentos que compartió con Adela durante los tres años que vivieron juntos. Se mudaron de Puebla tras el nacimiento del pequeño Cristian.

“¿Pues qué le podría decir? Muchísimos, la verdad, muchos, muchos recuerdos. Vivimos muchas experiencias; muchas cosas que pasamos juntos. Convivimos bien”, expresó al borde de las lágrimas.

La tragedia conmovió a los habitantes de un amplio sector de aquel municipio. Vecinos de Real de Cadereyta se dieron a la tarea de hacer una colecta para apoyar al padre de familia.

“No importa. Lo que importa es ayudar, porque sí se ve que es gente que necesita. Ahorita son ellos, mañana a lo menor nosotros; no sabemos”, comentó la señora Nereida Galván.

Quienes habitan en la calle Julián Díaz se encuentran consternados, pues las víctimas, aunque muy reservadas, eran personas tranquilas y de bien.

“Ellos allí jugaban con el niño y ponían música. Tenían la música a todas horas. Y, pues sí, fue muy doloroso, porque allí los mirábamos, y más al niño”, relató la joven Mónica Martínez.

En el transcurso del jueves los deudos se entrevistaron con el alcalde Emeterio Arizpe Téllez, y él se ofreció a apoyarlos para el traslado de los cuerpos hacia Puebla.

Se espera que en las próximas horas una funeraria local se encargue del procedimiento, pues se contempla sepultar a las tres personas durante el fin de semana en la comunidad de Santa Rita, Xicotepec, Puebla, de donde eran originarias.