8 de diciembre de 2014 / 03:03 a.m.

Cadereyta.- María Guadalupe Rojas Reyna es madre de Jesús Mario Mireles Rojas, asesinado la madrugada del sábado en la colonia Alfredo Bonfil de Cadereyta por policías municipales.

Junto a su esposo, en la capilla de velación, revive nuevamente el momento en que los uniformados le arrebataron una parte importante de su vida. Pero no deja caer ni una lágrima porque el deseo de justicia es igual de grande que su dolor.

"Yo sé que nada me va devolver a mi hijo, pero si quiero que se haga justicia, que no quede así, porque ya van muchos casos y van a seguir, ya estuvo bueno. Ahora fue mi hijo, mañana quien sabe quién, y a mí me quedan dos y no quiero estar así con el temor, esa es la policía a quien uno le va pedir ayuda ¿Ahora a quién?", dijo.

Accedió hablar con los medios de comunicación por una razón: exigir justicia y aclarar que su hijo nunca usó un arma, ni siquiera de juguete para burlar a los uniformados como refirieron ellos en su declaración.

"Yo le dije al chófer ¿por qué lo venía persiguiendo?, y él dijo que porque venía recio y no se quiso parar, dijo que lo venía persiguiendo desde el centro y son mentiras porque mi hijo nunca fue al centro, él venía de otra colonia que está a un lado de la autopista", relató.

Lo sabe porque ella y su esposo fueron testigos de la persecución y posterior asesinato. Esa noche estaban esperando a que su hijo, quien desde hace meses vivía con ellos mientras le hacían arreglos a su vivienda.

"Él me dijo 'mamá va ser la posada' y ya faltaban poquito para las 2 y le digo a mi esposo 'ya no tarda en llegar' y él ve por la ventana y me dice, 'mira ahí viene Chuy, lo vienen persiguiendo', y le digo abre la puerta. Salimos corriendo, él se estacionó pero como lo venían persiguiendo y lo siguen balaceando y él se baja y corre, pero el policía le dispara cuando iba corriendo", recordó.

Mario Mireles, padre de la víctima no encuentra explicación para la actuación del policía que ya está detenido.

"Me gustaría que fueran a checar la casa donde pasó el caso nada más para que miren como están marcados los balazos y cómo sucedió y todo, ¿pero qué le hacemos?", expresó.

Jesús Mario de 25 años de edad, fue velado este domingo en Cadereyta, sus amigos con quienes jugaba fútbol, con los que trabajaba dando mantenimiento de válvulas y su familia acompañaron a su esposa y a su hijo de seis años en este difícil momento.

FOTO Y TEXTO: Sandra González