REDACCIÓN
11 de julio de 2015 / 07:35 p.m.

Monterrey.- Los dos imputados por su participación en la masacre de los 10 empleados de la distribuidora de cerveza, en García, quedaron vinculados a proceso después de que la Procuraduría de Justicia de Nuevo León destacó que fueron identificados por tres testigos de los hechos, entre ellos, dos sobrevivientes, por lo que podrían alcanzar hasta 275 años de prisión.

Francisco Javier Rosales Monita, quien era llamado "Comandante Negro" en el bando criminal al que pertenecía, y Jesús Jonathan González Mendoza fueron notificados este sábado de la situación legal en la que una juez de control regional los consideró probables responsables del delito de homicidio calificado.

Masacre de García
A los imputados se les encontró identificaciones de 4 asesinados | CARLOS RANGEL

Antes de emitir su resolución, la juez escuchó las pruebas que recabó el agente del Ministerio Público que integra la carpeta judicial del multihomicidio ocurrido el pasado 19 de junio en el negocio ubicada en la colonia El Mirador, de dicho municipio.

Entre esas pruebas están las declaraciones de los sobrevivientes, quienes identificaron a Rosales Monita como una de los hombres que el día de los hechos, entró al local, les gritó que se tiraran al suelo y que se quitaran la ropa, pero solo desnudó por completo a tres de las víctimas.

El tercer testigo reconoció a Jesús Jonathan y aseguró que ese día lo vio afuera del negocio en una motocicleta, cuando se retiraba después de haber cargado mercancía.

Por seguridad, esos testigos solo fueron registrados como bancos con datos genéticos dentro de la carpeta de investigación.

El fiscal también presentó periciales de balística del arma Sesca calibre .9 milímetros que le aseguraron a José Francisco, las cuales confirman que es la misma que accionó en 10 ocasiones durante la masacre, porque coincide con el tallado único de los casquillos que se recabaron, uno de los cuales se sustrajo del cuerpo de una de las víctimas.

Además, advirtió que se recolectaron más de 110 indicios y le encontraron las credenciales de elector de tres de los asesinados, mientras que a Jesús Jonathan dos identificaciones de otro de los asesinados.

Antes de concluir la audiencia, la juez ordenó la cárcel preventiva para los imputados, por lo que regresaron al penal del Topo Chico y dio un plazo de 3 meses y 15 días para el cierre de la investigación del mencionado delito, por el que podrían alcanzar dicha pena, de acuerdo a los establecido en el Código Penal vigente en el Estado.