AGUSTÍN MARTÍNEZ
1 de marzo de 2016 / 07:47 a.m.

Monterrey.- Febrero será recordado no sólo porque ocurrió la más grave masacre en un centro penitenciario, sino también por ser uno de los de más alto índice de homicidios en Nuevo León durante los últimos años.

A lo largo de este mes fueron asesinadas 90 personas en 37 eventos, ocurridos en diversos municipios.

Seis de las víctimas eran mujeres, dos de ellas menores de edad, además 76 muertes fueron atribuidas a la delincuencia organizada y el resto se trató de homicidios "comunes".

Hay un dato desalentador: de los 90 casos, 80 no han sido resueltos, mientras que en siete, los presuntos responsables identificados siguen prófugos.

Sólo tres crímenes han sido resueltos, y eso porque en uno la homicida se entregó, y en el otro el responsable fue abatido.

El incidente que materialmente "disparó" las cifras fue la masacre de 49 internos del penal del Topo Chico, ocurrida la noche del miércoles 10.

Un crimen atroz fue el que perpetró Valeria Morales al decapitar a su vecino Milton Aldaír Pérez en el municipio de Juárez.

Otro de los casos que llamó la atención y consternó a la comunidad fue el de la adolescente Perla Rebeca Alvarado, asesinada por su ex novio César Alejandro De León.

En Hidalgo ocurrió la tragedia de la familia Álvarez Salas, Iván asesinó a puñaladas a su propia madre y a su media hermana de 16 años de edad.