SANDRA GONZÁLEZ | @sandragonzalezc 
30 de mayo de 2016 / 02:55 p.m.

Monterrey.- A simple vista son un par de "palomitas" azules, pero en realidad provocan el mismo efecto que los celos o una infidelidad.

De acuerdo a una investigación piloto de las facultades de Psicología y Matemáticas de la Universidad Autónoma de Nuevo León, el 70% de los jóvenes siente un daño a su autoestima cuando los dejan en visto.

“Uno de los maltratos más frecuentes es que 7 de cada 10 dicen que lo que más les ha dolido es que han sido ignorados. Una acción que puede ser tan inocua como dejar en visto está causando mucho daño entre los estudiantes porque les está afectando su autoestima”, comenta Luis Lucio López, investigador en la UANL.

El estudio arrojó que las conductas sin perdón y que más irritan a hombres y mujeres son 1) que los dejen en visto sin razón, 2) que aparezca en línea y no conteste, 3) que diga escribiendo y al final no envíe el mensaje y 4) que tenga la foto de perfil de él o ella sola.

“En las relaciones sentimentales afecta bastante en su autoestima porque la persona se siente no querida, no amada. En el caso de quienes no tienen una relación sienten que lo que está platicando no es importante para el otro. Muchas personas se salen de los grupos porque se sienten ignorados”, señala el especialista.

Lo que todos saben, pero nunca se había documentado son los problemas que genera esta aplicación.

De los entrevistados, al 14 por ciento su pareja le ha exigido poner una foto de perfil en donde estén los dos; al 14 por ciento le han exigido mostrar sus conversaciones, fotos o videos que intercambian y el 23 por ciento ha compartido su contraseña como prueba de amor.

Estos resultados son apenas la punta del iceberg.

“La intención es que una vez teniendo el piloto lo vamos a extender y se piensa aplicar en dos partes, una la urbana y posteriormente vamos a ir a la parte rural para conocer las diferencias entre una y otra”, agregó Ángel Pérez Blanco, investigador de la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas.

Cabe señalar que en países como España, dejar en visto es considerado ya como violencia pasiva.