MARCELA PERALES
9 de mayo de 2016 / 09:43 a.m.

Monterrey.- ¿Cuántas veces no se ha topado en su camino una escalera y elige mejor no pasar por debajo de ella?, ¿es usted de los que acostumbra guardar un billete de dos dólares o un amuleto de la abundancia en su cartera?, o bien ¿entre sus secretos está el ponerse feromonas para tener suerte en el amor?

Si usted si identifica con lo anterior, es porque cree en la suerte, buena o mala, y creer no lo convierte en una persona extraña, de hecho, la mayoría de los regios está convencido de que la suerte existe.

"(La suerte) es muy fuerte en Monterrey, la mayoría trae un amuletito, para el amor, para el trabajo, eso quiere decir que los rituales están fuertes", compartió Mirse, una tarotista en la ciudad.

En un sondeo, realizado en el Mercado Juárez, algunos regiomontanos afirmaron que creen en la suerte, pero hay quienes van más allá, como esta mujer que lleva más de 15 años visitando a videntes y tarotistas, que asegura, le ayudan a tener mejor suerte.

"Por ejemplo en el trabajo, que me fue bien, me dieron otro puesto. Por problemas que he tenido, ella me ha sacado de mis dudas a través de las cartas", compartió una mujer fanática de la suerte que lleva más de 15 años asistiendo con videntes y tarotistas para que le den buena suerte.

De acuerdo a la tarotista, la sociedad cree en la suerte "porque así se le ha inculcado de generación en generación, vamos a hacer esto porque tenemos buena suerte, vamos a hacer este ritual, porque tenemos buena suerte, y mentalmente ya están dispuestas a tener esa suerte y cuando haces ese ritual te ayuda".

En la creencia también entra la cultura y vulnerabilidad de la persona, y al final, vulnerable o no, ¿a quién no le gusta escuchar lo que quiere?

"Como yo le digo a todas las muchachas y a los muchachos que vienen, me regalas un elefante porque te voy a dar la fecha de casarte, tú te casas.

... Y vaya que en la Sultana del Norte hay variedad para atraer la suerte, sobre todo para el trabajo, dinero y amor.

"Podemos darle un jabón de destrancadera para que salga adelante y luego un jabón de suerte rápida y ya con eso tiene. Para el amor tenemos unos baños de afrodita", indicó Cristina Vázquez, una comerciante del Mercado Juárez.

La creencia en la suerte no distingue niveles socioeconómicos. En Monterrey se extiende a nivel empresarial. Hay edificios en los que no se construye el piso trece, o elevadores que no lo tienen y ninguna mueblería fabrica comedores para 13 personas, por ejemplo.

Mirse, lleva 38 años leyendo cartas, repartiendo suerte entre sus clientes. Pero también dice que la suerte no llega nada más porque sí.

"Yo siento que la suerte no la hacemos, la forjamos. Si tú tienes buen trabajo y le echas ganas al trabajo, pues nos va a ir bien, y tenemos suerte y podemos comprarnos una casa, un carro, vestirnos mejor, para mí eso es la suerte, pero si tú te quedas sentada o vas a las maquinitas, pues no, ahí no", señaló la tarotista.

Es justo esto lo que defienden científicos e investigadores, quienes aseguran que la suerte no existe y explican la teoría. Mañana le informaremos.