MARCELA PERALES @marce_reportera
6 de julio de 2016 / 08:33 a.m.

MONTERREY.- "Me llamo Krystal Pacheco y yo soy Gisella Almazán Hernández. Nacimos en Monterrey, Nuevo León y juntas formamos un matrimonio. Tenemos a nuestra hija Blanca y a nuestro hijo Arath que está registrado con el apellido de ambas".

Ellas no solo se casaron, sino que además decidieron tener un hijo.

"Ya habíamos pensado antes en tener un bebé, pero teníamos miedo, nos decían que es muy caro. Empezamos a buscar opciones, encontramos una y nos fue muy bien y ahorita ya tenemos al bebé", dice Krystal.

El pequeño Arath ahora tiene dos años. Fue una inseminación in vitro.

Sin embargo, no fue fácil, pues al nacer presentó problemas renales y al no estar registrado, porque las leyes no lo permiten al tener dos mamás, no tenía derecho al Seguro Social.

"Nos ‘aventamos’ con el Registro Civil. Tuvimos varias vueltas hasta que lo logramos, lo registraron y tuvo su operación a los dos meses de nacido", recuerda Krystal.

Fue así, como Arath se convirtió en el primer niño registrado con apellidos de padres del mismo sexo, en Nuevo León.

Gracias a su registro el pequeño Arath pudo recibir atención en el Seguro Social, pero Krystal y Gisella tienen otra hija, la pequeña Blanca, de quien aseguran ha crecido en un ambiente sano y sin prejuicios.

"Ellos tienen su decisión para desear lo que quieren", dice la niña Blanca al negar que el amor deba ser solo entre un hombre y una mujer.

Krystal y Gisella están consientes que gran parte de la población no acepta una familia homoparental, sin embargo, existen especialistas que aseguran que el desarrollo del menor no se ve afectado por tener padres del mismo sexo.

"(Piensas) Los vas a confundir, o les va a gustar, pero no, el hecho de que tú sepas de diversidad sexual no quiere decir que te va a gustar algo que no te gustaba", dice el psicólogo Francisco Anguiano, quien lleva más de 10 años estudiando el tema.

"No es la orientación sexual de los padres lo que determina la salud física y mental del niño", dijo.

El psicólogo asegura incluso, que estos menores llegan a desarrollar más valores, porque se acostumbran a la inclusión.

El último censo realizado por el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, arroja que en México existen cerca de 229 mil 773 hogares con familias del mismo sexo, de los cuales, unos 172 mil 433 tienen hijos.

No todos los especialistas creen en esto, es por eso el debate de la adopción en los matrimonios igualitarios.

En el siguiente reportaje compartiremos los argumentos de quienes piensan que estos niños no tendrán un buen futuro.