MARCELA PERALES
15 de marzo de 2016 / 08:19 a.m.

Monterrey.- Lo ideal sería ver a todos los niños con Síndrome de Down sin excepción, sin embargo no en todos los casos se puede observar porque ellos pasan por una serie de dificultades, la mayoría impuestas por la sociedad.

Y a César de la Vega Treviño le tocó un tanto más difícil, pues hace 40 años, la sociedad estaba todavía menos preparada para incluirlo.

"Todavía hay personas que desconocen a los jóvenes especiales, más a los Down, a lo mejor no tienen la información que se debe de tener y en su tiempo los veían como raros a nuestros hijos", dice Margarita Treviño Serna, madre de César.

Hace cuatro décadas tampoco había oportunidades de estudio o empleo, por eso, César no cuenta con estudios suficientes para su desarrollo, tampoco llevó las mejores terapias porque simplemente había pocas opciones.

"No aprendió a leer ni escribir. Ahorita ya tienen más ventaja los niños, ya se adaptan desde el kínder, se adaptan a las escuelas normales, igual primaria y secundaria", agrega la mujer.

Sin embargo estas dificultades se siguen enfrentando, porque a decir de las familias y mismos especialistas, a Nuevo León todavía le falta crecer en el tema de educación para personas con Síndrome de Down.

Síndrome Down

"A veces no hay esa apertura, esa disposición de buscar las mejores oportunidades, las mejores prácticas de sus docentes para estos niños.

"Los maestros no están dispuestos a aceptar a un niño les baje el promedio de su grupo, o con el cual tengan que estar batallando durante su tiempo de trabajo", señala Alicia Flores Haro, directora de la Asociación Taller de Expresión y Desarrollo integral AC.

El tema de la discriminación también existe.

"A veces los adultos son los que prefieren que no convivan o prefieren que no interactúen y a veces son los adultos los que cierran las puertas a las oportunidades de las personas con discapacidad", agrega la directora.

Todos estos obstáculos representan además un contratiempo. Se considera que el 20 por ciento de las personas con este Síndrome fallecen en el primer año de vida. Alrededor del 50 por ciento llega a los 50 años, el 40 por ciento a los 60 y se calcula que solo uno entre cada 7 llega a los 68 años.

Pero el diagnóstico y tratamiento oportuno de la cardiopatía congénita modifica sustancialmente este pronóstico.

APUNTES

- El 20 por ciento de las personas con este Síndrome fallecen en el primer año de vida.

- Alrededor del 50 por ciento llega a los 50 años.

- El 40 por ciento a los 60.

- Se calcula que solo uno entre cada 7 llega a los 68 años.

- Pero especialistas señalan que el diagnóstico y tratamiento oportuno de la cardiopatía congénita modifica sustancialmente este pronóstico