27 de febrero de 2013 / 12:18 p.m.

México • Elba Esther Gordillo Morales permaneció al frente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), “"el más poderoso de América Latina"”, durante 23 años, hasta que el gobierno federal priista reveló que desvió 2 mil millones de pesos.

Nació en Comitán, Chiapas, el 6 de febrero de 1945. Su carrera en el SNTE la inició en 1970 (cuando también se afilió al PRI) bajo la tutela de Carlos Jonguitud, entonces dirigente magisterial. Entre sus primeras responsabilidades estuvo la Secretaría General del SNTE de la delegación de Nezahualcóyotl.

Fue electa diputada federal para el periodo 1979-1982. Un año después se desempeñó como secretaria de Finanzas del Comité Ejecutivo Nacional del SNTE. En 1989 volvió a ser electa diputada, cargo que desempeñó a la par del de secretaria de Organización del CEN del PRI.

Entre 1988 y 1989 fue delegada en la Gustavo A. Madero. En abril de ese año asumió la dirigencia nacional del SNTE.

Después de entrevistarse con el presidente Carlos Salinas de Gortari, el líder del SNTE, Carlos Jonguitud Barrios, renunció al gremio. Más tarde, el profesor Refugio Araujo del Ángel, electo secretario general, solicitó licencia indefinida ante el consejo extraordinario del SNTE y Gordillo fue designada como su remplazo.

Al asumir el cargo declaró: “"No permitiremos que el sindicato sea un botín de nadie. ¡De nadie! No habrá reelección. Los estatutos no lo permiten"”.

Una de las razones de la caída de Jonguitud y del ascenso de Gordillo (a propuesta del secretario de Gobernación, Francisco Gutiérrez Barrios) obedeció a que el antecesor de La Maestra había sido acusado de promover la candidatura presidencial de Cuauhtémoc Cárdenas en las elecciones de un año antes.

En 1997 ocupó un escaño en la 58 Legislatura en el Senado. De 1998 a 2001 ejerció como presidenta del Comité Nacional de Acción Política del SNTE, y un año después fue electa secretaria general del PRI, a pesar de las acusaciones en su contra de operar contra ese partido y a favor del panista Vicente Fox.

A la par del cargo directivo en su partido, también fue coordinadora de los diputados priistas, desde donde se manifestó dispuesta a promover la “"reforma fiscal"” del presidente Fox para imponer el IVA a medicinas y alimentos.

Esto la llevó a romper con el presidente del tricolor, Roberto Madrazo, y luego a ser derrocada de la bancada priista por los diputados Emilio Chuayffet, Manlio Fabio Beltrones y Francisco Arroyo Vieyra.

El 30 de enero de 2005 fundó el Partido Nueva Alianza. Fue expulsada del PRI el 14 de julio de 2006. En las elecciones presidenciales de ese año, Gordillo contribuyó a la derrota de Madrazo y al triunfo de Felipe Calderón, lo que la llevó a ampliar sus posiciones en el gobierno federal, entre las que destacó la Subsecretaría de Educación Básica de la SEP, que ocupó su yerno Fernando González.

Durante su paso por el SNTE Gordillo hizo públicas sus discrepancias con los encargados de la política educativa del país como Manuel Bartlett, Josefina Vázquez Mota, Alonso Lujambio y Chuayffet.

En la campaña presidencial de 2012, el Panal rompió la alianza con el PRI y el Verde para impulsar de manera particular a Gabriel Quadri. Tras el triunfo de Enrique Peña Nieto, Gordillo ofreció su apoyo incondicional.

Al tomar posesión, el mexiquense aseguró que su primera tarea sería proponer una reforma educativa que “"impulse la calidad"”. Fue el único acto público que compartió Peña con La Maestra.

Nueve días después, el presidente y el titular de la SEP, Emilio Chuayffet, con la ausencia de la lideresa del SNTE, presentaron la reforma que, entre otras cosas, promueve el concurso de plazas y la evaluación de todos los docentes.

Gordillo manifestó su rechazo a la iniciativa y amagó con efectuar “"una resistencia civil pacífica"” después de que el Congreso la aprobó.

En El Asalto a la Razón con Carlos Marín, una de sus últimas entrevistas, afirmó que la supresión de una sola palabra de la reforma permitiría al SNTE sumarse sin reservas al proyecto: “"la permanencia"”.

Gordillo se refirió así al articulado de la reforma que condiciona la permanencia de los maestros a la evaluación obligatoria.

Después envió una carta a los líderes del Congreso, y luego al resto de los legisladores, en la que manifestaba su disposición por intervenir en la ley secundaria.

Un día antes de la promulgación de la reforma educativa, en un comunicado el SNTE acusó a Chuayffet por su ignorancia en el tema educativo.

Durante el acto de promulgación, el funcionario advirtió que habría un esfuerzo para que la rectoría del Estado este sector no fuera motivo de chantaje ni de frivolidad.

REDACCIÓN