19 de septiembre de 2013 / 07:29 p.m.

Ciudad de México • La mala planeación y la corrupción en el desarrollo de la zona Punta Diamante en Acapulco son las causas del desastre ocurrido tras la tormenta 'Manuel'.

Funcionarios y expertos ambientales coinciden en que Acapulco Diamante no era una zona idónea para construir viviendas, condominios y hoteles y que hubo corrupción y falta de planeación. La deforestación que se hizo para construir dejó a la zona sin protección.

"Las construcciones de Punta Diamante están en zonas no aptas para ser urbanizadas, sobre ecosistemas que protegen de este tipo de fenómenos. El problema de Guerrero es el crecimiento de la infraestructura costera, que ha ocasionado una deforestación severa, con lo que eliminas toda la protección contra estos fenómenos", dijo Alejandro Olivera, coordinador de la oficina noroeste del Centro Mexicano de Derecho Ambiental.

El gobierno estatal y federal aceptan que en las zonas más afectadas de Acapulco hay construcciones irregulares y son resultado de la corrupción.

El gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre, aseguró ayer que ha habido invasiones y situaciones irregulares como edificación de unidades habitacionales y viviendas en zonas no aptas para dichas construcciones.

“Hay que decirlo, es en buena medida resultado de actos de corrupción que se han dado a la luz en la construcción de una serie de unidades habitacionales y de viviendas que nunca se apegaron a un reglamento y a un plan”, dijo Aguirre en conferencia de prensa este miércoles, donde se habló de los avances en la atención a Guerrero por el paso de 'Manuel'.

En la misma conferencia de prensa, el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, dijo que la mayoría de las tragedias se dan en los lugares donde se ha cometido la irresponsabilidad de dar permisos en donde no pueden ubicarse o edificarse casas habitación.

"Dicen que el agua reconoce su cauce, entonces quien se atrevió a violarlo sufre las consecuencias", dijo Osorio Chong.

Lo que ocurrió el fin de semana, que mantiene en emergencia al puerto refleja que la misma industria turística hace vulnerable a la zona Diamante, de acuerdo con Alejandro Olivera.

Desarrollo inmobiliario

Desde finales de los 90 los desarrollos inmobiliarios han crecido considerablemente en la zona Diamante de Acapulco. Se venden viviendas de todo tipo. Con vista al mar, con vista a campos de golf, lejos de la playa, en condominios de lujo o de interés social.

El costo por metro cuadrado construido en Acapulco Diamante va de 11 mil 942 pesos a 25 mil 795 pesos, según lo reporta metroscubicos.com en un estudio estadístico de la industria inmobiliaria en los destinos de playa.

Cada vez es más accesible comprar un inmueble en la zona por lo que, mientras continúan las ventas, siguen las construcciones.

El reporte indica que en Acapulco Diamante, se pueden adquirir departamentos de 98 metros cuadrados desde 1 millón 325 mil pesos.

Acapulco Diamante surgió sin instrumentos de planificación

En 1987 al entonces gobernador de Guerrero, Francisco Ruiz Massieu, le pareció buena idea impulsar una nueva zona turística en Acapulco, Punta Diamante.

Tres años después, en 1990, aceptó que surgió sin planeación:

"El Acapulco Diamante se inicia en la avenida Escénica y termina propiamente por los rumbos de Barra Vieja; surgió sin instrumentos de planificación y aloja hoteles de alta calidad como: Las Brisas, Princess y Pierre Marqués", se lee en un estudio sobre la evolución de Acapulco del propio gobernador Ruiz Massieu, en el que informaba de la creación de Promotora Turística (PROTUR), "para asegurar el crecimiento ordenado de esta zona".

Desde entonces, la evidencia muestra que la planeación no ha sido característica de los proyectos inmobiliarios y de infraestructura que en esa región se han construido.

JESSICA CORONA Y ALEJANDRO DOMÍNGUEZ