4 de febrero de 2013 / 03:18 p.m.

Tijuana • La elección en Baja California pone al PAN ante la posibilidad de entregarle al PRI el primer estado que gobernó en todo el país. Quizá por eso apostó a la estrategia ya probada de aliarse con el PRD, sin presencia electoral en la entidad, en aras no truncar 24 años de administraciones panistas y de esta forma acabar con la aspiración priista, que ahora se presenta ante el electorado como el cambio.

Con dos elecciones consecutivas perdidas en el estado en 2010 y 2012, el PAN pone en juego su permanencia en el gobierno con dos cartas propias: los ex alcaldes de Tijuana, Héctor Osuna y Francisco Vega de Lamadrid, así como una carta externa: el ex consejero del IFE y ex diputado independiente Gastón Luken, quien cuenta con todo el aval de la izquierda para abanderar la candidatura de la alianza Unidos por Baja California, que ya fue registrada ante el Instituto Electoral del estado.

Después de una lista de siete precandidatos, el PAN logró mediante una encuesta depurar su lista de aspirantes y serán dos ex alcaldes de Tijuana quienes busquen obtener el aval de su partido para encabezar la alianza electoral con el PRD y Nueva Alianza.

Héctor Osuna, evaluado en la encuesta interna como la mejor opción para convencer a los no panistas, reconoce las debilidades de su partido y admite que el reto del PAN es convencer a los bajacalifornianos de que su partido debe permanecer al frente del gobierno los próximos seis años.

El ex senador y ex comisionado de la Comisión Federal de Telecomunicaciones asegura que el triunfo de Peña Nieto no significa la victoria priista en automático.

Además, pese a los momentos adversos en la lucha contra el crimen organizado y la crisis económica, José Guadalupe Osuna Millán “"ha hecho un buen trabajo, con algunas insatisfacciones, como todo gobernante, pero deja bases sólidas para Baja California"”.

Frente a los cuestionamientos al proceso interno de su partido y la alianza concretada con el PRD y Nueva Alianza, dice sí a una alianza “"bien hecha"” y considera que es necesario explicar sus alcances para no dejar dudas ni insatisfacciones.

“"Hay que explicar por qué hacer un alianza, en qué términos, hasta dónde, cuáles son sus beneficios y sus compromisos y a partir del entendimiento de los militantes de los partidos que se coaliguen, habrá un convencimiento de alianza. Porque si no se hace así, de manera abierta, transparente y participativa, tendremos dudas de por qué hacerlo"”.

Arquitecto de profesión, militante desde 1983 y alcalde de Tijuana cuando el PAN ganó su primera gubernatura con Ernesto Ruffo, señala que es más importante satisfacer la opción democrática de su partido, antes que las de la alianza. “"Porque si no se hace así, se pierde la identidad, el entusiasmo y las ganas de hacerlo, por eso se tiene que construir con mucho cuidado, más porque en el PAN hay muchas opciones"”.

El ex diputado federal y ex alcalde tijuanense Francisco Vega de Lamadrid busca la candidatura del PAN por tercera ocasión, asegura que lo suyo no es obsesión. Perdió frente a Eugenio Elorduy y José Guadalupe Osuna, actual gobernador. La encuesta de su partido lo ubica mejor posicionado entre los panistas. Sin embargo, su partido ahora debe definir la candidatura de otra manera, en coalición con el PRD y Nueva Alianza.

El proceso interno de su partido no ha estado exento de cuestionamientos y por eso reconoce: “Si el PAN repitiera las mismas acciones o los mismos usos y costumbres que se dieron en las últimas dos elecciones internas… mal”.

Vega de Lamadrid fue el último alcalde panista antes de que el PRI le arrebatara al PAN todos los municipios del estado. En este proceso electoral, ha trabajado por conseguir el apoyo de los miembros de su partido, que suman casi 12 mil militantes en una entidad con casi dos millones de habitantes. Para él, la alianza con el PRD no debe tener como único objetivo ganar. “"Hay que ver de qué forma o para qué se utiliza, únicamente para ganara la elección yo creo que no"”.

Para Gastón Luken, BC no es un estado panista. La prueba son las derrotas electorales de 2010 y 2012: el PAN ya no cuenta con la estrella que lo hizo ganar durante casi 24 años. Ahora la tiene el PRI, por eso, se hace necesaria la alianza con el PRD para tener la posibilidad de mantenerse en el poder otros.

Ex consejero del IFE y diputado local y posteriomente federal externo apostó a la alianza, después de que el PAN lo descalificó de su contienda interna por no contar con la credencial de militante activo.

“"Ellos (el PRI) tienen algunas ventajas que el PAN ya no. El hecho paradójico de que el cambio para BC puedan ser ellos después de 24 años del PAN. El gobierno federal, alcaldías, Congreso local, pero también tienen algo que antes tenía el PAN y que ahora tienen ellos, que pueden nombrar candidato a casi cualquiera y gana. PAN abusó de esa estrellita"”.

—¿Qué opción tiene el PAN?

—Tienen dos caminos, más de lo mismo, mandar caras ya conocidas y que los electores decidan, pero lo que ha venido haciendo en 2010 y 2012 es mandar más de lo mismo, candidatos reciclados y el electorado dijo no, por eso creo que es necesario ofrecer algo distinto, no sé si mejor"”.

LILIANA PADILLA