19 de diciembre de 2014 / 01:17 a.m.

La Habana.- La mayoría de los cubanos parece haber acogido con esperanza la decisión del presidente Barack Obama de cambiar la política de Estados Unidos hacia la isla, donde 75% de sus más de once millones de habitantes nació y creció padeciendo los rigores del bloqueo económico, comercial y financiero decretado por Washington hace medio siglo.

Según  hoy en la Habana, los isleños suponen que la anunciada normalización de relaciones entre los dos gobiernos "tiene que ayudar a mejorar nuestras vidas",  aunque voceros de la oposición calificaron el cambio de "traición". Fidel Castro, en tanto, no se había pronunciado hasta la tarde-noche de hoy.

El diario Granma, portavoz del gobernante Partido Comunista, reprodujo íntegramente hoy el discurso de  Obama el miércoles, que fue transmitido por televisión en vivo ese mismo día, a la par de que el presidente Raúl Castro argumentaba por qué era conveniente para el país aceptar un diálogo de iguales con Washington.

"Es la primera vez en 50 años que un presidente de Estados Unidos se pronuncia hacia nosotros con respeto,  y eso yo no lo esperaba (…) han pasado muchas cosas, muchísimas en este tiempo y aunque tendré que ver para creer si lo que dijo Obama se cumple, estoy impresionado, fue un gesto valiente", comentó Roberto Fonseca, 48 años, ingeniero.

Aunque la normalización de relaciones no implica el fin inmediato del bloqueo, los cubanos sacan cuentas de lo que podría  implicar la también anunciada ampliación de facilidades para el envío de remesas a la isla, de las cuales dependen muchas familias con bajos ingresos. En EU radica la mayor parte de la emigración cubana.

También apuestan a la eventualidad de que los estadunidenses puedan viajar libremente a la isla, donde las instalaciones turísticas estatales no alcanzan para acoger la que se espera sería "una enorme ola de viajeros" y el sector privado de alquiler de casas y apartamentos se frota las manos.

No obstante, para el opositor Guillermo Fariñas, el anuncio de Obama es "una traición a los demócratas".  El presidente "se había comprometido a tener en cuenta la opinión de los opositores ante cualquier medida relativa a la isla", dijo Fariñas. La líder de las Damas de Blanco, Berta Soler, se pronunció en términos similares, y la bloguera Yoani Sánchez escribió que con las decisiones de Obama "el día D se tarda", en alusión a la caída del gobierno cubano.

FOTO: Especial

MANUEL JUAN SOMOZA