25 de abril de 2013 / 12:20 a.m.

Ciudad de México • El gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero, sentenció un "¡ya basta!" y la aplicación irrestricta de la ley contra maestros disidentes que desplegaron acciones de vandalismo hoy en Chilpancingo. Estableció que "el camino del diálogo de ha agotado" y se procederá de inmediato a obtener y ejecutar las órdenes de aprehensión que correspondan.

En entrevista para MILENIO Televisión, el mandatario estatal sostuvo que no se rebasó la capacidad de respuesta de su gobierno ante los desmanes, sino que se actuó con "mucha prudencia", porque se sabía de antemano que querían los maestros "que hubiera muertos de por medio, que hubiera lesionados, que la policía del estado entrara en confrontación directa".

Aguirre Rivero sostuvo que se aplicará todo el peso de la ley contra quienes participaron en actos vandálicos, luego de que el gobierno estatal ofreció muchísimas muestras de diálogo, de apertura, de entendimiento, "pero ellos han tomado un camino erróneo, equivocado, que los coloca fuera de la ley".

El gobernador guerrerense señaló a los dirigentes de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de Educación de Guerrero, Minervino Morán y Gonzalo Juárez, como autores intelectuales de las protestas violentas, sobre todo contra las sedes de los partidos políticos, y reafirmó que se actuará con "gran rapidez" para iniciar las averiguaciones previas correspondientes y ejecutar las órdenes de aprehensión que se obtengan.

Redacción