30 de abril de 2014 / 02:00 a.m.

Los Ángeles.- Una adolescente de 14 años acusada de asesinar a disparos a otra menor intentó inicialmente abrir fuego contra un grupo de jóvenes pero no tuvo éxito, pero después alguien le arregló el arma para que ella pudiera disparar, dijeron fiscales el martes.

Ese detalle emergió en una audiencia en un tribunal juvenil en el último incidente de violencia que acapara los titulares en Chicago. La presunta atacante compareció en la audiencia por un cargo de asesinato premeditado por la muerte de Endia Martin, también de 14 años.

El jefe de la policía de Chicago, Garry McCarthy, le dijo a reporteros que las muchachas tenían una disputa por un joven. Los fiscales dijeron que la acusada fue a una vivienda en el barrio Back of the Yards de la ciudad para continuar una riña que comenzó en Facebook.

Un McCarthy visiblemente disgustado le dijo a los reporteros que la muerte de Martin ejemplifica algo que él ha dicho desde hace tiempo: Es demasiado fácil obtener un arma de fuego en Chicago. Por más de un año, McCarthy ha pedido penalizaciones estatales más severas por crímenes con armas de fuego.

"Lo que habría sido, bajo otras circunstancias, probablemente una pelea a puñetazos entre dos muchachas de 14 años porque se estaban disputando un muchacho, se convirtió en un asesinato", dijo.

De acuerdo con una declaración leída en la corte y dada a conocer más tarde por la fiscalía del condado Cook, la niña le apuntó la pistola a un grupo de personas paradas en un portal y jaló el gatillo, pero el arma no disparó.

Entonces le "entregó el arma a un individuo en su grupo para que reparase el problema y esa persona se la devolvió", y en ese momento ella disparó lo que la policía dice era un revolver calibre .38, alcanzando a Martin en la espalda y a una muchacha de 16 en un brazo.

El nombre de la sospechosa de 14 años no fue revelado porque está acusada como menor de edad.

Nadie más ha sido acusado en el caso, dijo la fiscalía. Sin embargo, la investigación continuaba, y McCarthy dijo que otras dos personas habían sido detenidas. La policía sospecha que una de esas personas llevó el arma a la escena del delito y que ambas ayudaron a deshacerse del revólver tras el crimen.

AP