6 de octubre de 2014 / 07:54 p.m.

Washington/Dallas. - El Gobierno de Estados Unidos no está estudiando prohibir la entrada a las personas procedentes de los países más afectados por la epidemia de ébola, dijo el lunes la Casa Blanca, pero funcionarios y aerolíneas están viendo si se imponen más controles a los pasajeros.

"Lo que estamos considerando es revisar las medidas de chqueo", dijo el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, a los periodistas en su comparecencia diaria ante los medios, pero añadió que "en este momento no estamos considerando una prohibición de viajar".

El grupo comercial estadounidense Airlines for America dijo que se reunirá el lunes con funcionarios de salud y seguridad para discutir la posibilidad de establecer controles adicionales para identificar a viajeros que pudieran haber estado expuestos al virus.

El grupo añadió que se debatirá si extender los chequeos a otras partes del mundo mejorará las actuales protecciones para frenar la expansión del virus, como las revisiones actuales que se hacen en Liberia, uno de los países más afectados.

En tanto, el quinto estadounidense infectado por ébola en África Occidental llegó a Nebraska para recibir tratamiento.

El avión privado que trasladaba a Ashoka Mukpo, un camarógrafo independiente que trabajaba para NBC News y se contagió en Liberia, aterrizó en Omaha y fue llevado al Nebraska Medical Center.

El enfermo fue recibido por una ambulancia con personal vestido con trajes amarillos de protección, según un video de NBC. Mukpo, de 33 años, será tratado en un centro de contención biológica de ese centro médico.

Por su parte, el primer paciente diagnosticado con el mortal virus en suelo americano se encontraba en estado crítico en un hospital de Dallas, indicaron funcionarios.

Thomas Eric Duncan, el liberiano diagnosticado en Dallas hace apenas una semana, sigue en estado crítico, señaló el doctor Thomas Frieden, director de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés).

Frieden dijo que los trabajadores sanitarios están controlando estrechamente a las 10 personas que tuvieron contacto directo con Duncan y se consideran en alto riesgo. Frieden afirmó que hasta la fecha ninguno ha mostrado síntomas.

El gobernador de Texas, Rick Perry, dijo en una conferencia de prensa el lunes que está formando un equipo de médicos y expertos en salud para lidiar con las enfermedades infecciosas.

El jefe del equipo texano, el doctor Brett Giroir, afirmó que "vivimos en un mundo interconectado, donde un brote en cualquier lugar es un riesgo en todas partes".

El ébola, que puede causar fiebre, vómitos y diarrea, se contagia a través del contacto con fluidos corporales como la sangre y la saliva.

La tasa de mortalidad está aumentando en tres empobrecidos países de África Occidental: Liberia, Sierra Leona y Guinea. El actual brote ha matado al menos a 3 mil 439 personas desde que comenzó en marzo, de los cerca de 7 mil 500 casos confirmados, probables y sospechosos.

El hospital de Nebraska donde fue ingresado Mukpo ya trató al doctor Rick Sacra, un misionero que contrajo el virus también en Liberia. El centro de salud informó a través de Twitter que Sacra había sido dado de alta del UMass Memorial Medical Center de Worcester, Massachusetts, tras ser admitido el sábado por una infección respiratoria.

El laboratorio Chimerix Inc aseguró que su fármaco experimental contra el ébola recibió el visto bueno para su potencial uso en pacientes. Las acciones de Chimerix subían más de un 5 por ciento en las operaciones del lunes.

Frieden hizo énfasis el lunes en la importancia de la rehidratación en el tratamiento de los pacientes de ébola, especialmente ante la falta de dosis disponibles del medicamento experimental ZMapp, producido por Mapp Biopharmaceutical, con sede en san Diego (California).

El director de los CDC añadió que una segunda droga en evaluación, fabricada por la canadiense Tekmira Pharmaceuticals Corp, puede causar problemas a los pacientes que la tomen. 

FOTO: Reuters

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