8 de diciembre de 2014 / 12:55 a.m.

Toronto.- El trabajador agrícola mexicano Silvestre Montalvo Romo, originario de Tlaxcala, no sólo fue parte del Programa de Trabajadores Agrícolas Temporales (PTAT) durante 25 años sino que Canadá le cambió la vida.

"Después de dos décadas de venir por largas temporadas, mi matrimonio se terminó. Me sentía más de acá que de allá, conocí a mi actual esposa y me quedé", dijo en entrevista.

Montalvo es ahora "mayordomo" (capataz) de una granja productora de árboles no frutales en la provincia de Ontario.

El PTAT cumple este año 40 de firmado entre los gobiernos de México y Canadá. Comenzó en 1974 con 203 trabajadores y ahora superan los 18 mil jornaleros que trabajan principalmente en granjas de Ontario y Québec.

De acuerdo con información proporcionada por la cancillería canadiense, los trabajadores mexicanos laboran en mil 680 granjas en nueve de las diez provincias canadienses: Alberta, Columbia Británica, Isla del Príncipe Eduardo, Manitoba, New Brunswick, Nova Scotia, Ontario, Québec y Saskatchewan.

Silvestre Montalvo ingresó al PTAT en 1989 y estuvo cobijado por este programa hasta el 2007.

"Primero vine al cultivo del tabaco en Simcoe, después trabajé en el cultivo de elotes y luego en los invernaderos cerca de Niágara Falls cultivando pepinos", explicó el trabajador, entrevistado durante una posada, organizada por la asociación Enlace, que apoya a trabajadores mexicanos.

A la granja Somerville Nurseries Inc. de árboles de navidad, ubicada en Everett, Ontario, llegó en 1997 y ahora trabaja como capataz.

"En ese lapso viví cómo mi matrimonio se iba deteriorando hasta que mi esposa y yo nos divorciamos.

"A lo mejor por los años que vivimos en Canadá, perdemos el amor de la mujer o los hijos ya no nos obedecen", dijo el padre de seis hijos mexicanos.

"En esos momentos yo ya me sentía más de acá que de allá", señaló el trabajador con más de dos décadas de trabajar en Canadá.

Fue entonces que, considerando su experiencia laboral canadiense y el manejo del idioma inglés, decidió asesorarse para tratar de solicitar la residencia permanente. El proceso no fue fácil.

En el ínter conoció a su actual esposa, originaria de Filipinas, con quien tiene una hija de ocho años.

"Yo la conocí en un baile en Berry, ella trabajaba como niñera y ya era residente canadiense, así que en la medida que se formalizó nuestra relación, nos casamos y fue ella quien me ayudó para solicitar mi residencia".

El trámite le llevó seis años hasta que finalmente lo completó y se hizo residente canadiense en noviembre del 2013.

"Canadá es una nueva vida para mí, aunque uno no deja de pensar en su país ni en la semilla que dejó uno. Yo todavía ayudo a mis hijos en México, aunque ya están grandes. Debo seguir trabajando para ayudar a todos mis hijos".

Silvestre Montalvo vive en Aliston, en la localidad de Berry, al norte de Toronto, cerca de la granja donde trabaja.

FOTO Y TEXTO: NOTIMEX