25 de abril de 2013 / 12:50 a.m.

Ciudad de México • El presidente del Senado, Ernesto Cordero, expresó que basta ya de la violencia de los maestros en Guerrero y exigió al gobernador Ángel Aguirre que asuma los costos políticos y restablezca el orden público, al respaldar los señalamientos de su compañero Javier Lozano, de que el uso de la fuerza pública no es represión, sino garantizar la seguridad de los ciudadanos.

Entrevistado al acudir a las comparecencias de embajadores designados, entre ellos su ex colaborador Dionisio Pérez Jácome, Cordero Arroyo dijo que la violencia ocurrida hoy es inadmisible "y nosotros presionaremos con toda la fuerza que podamos, para que efectivamente la autoridad tome cartas en el asunto y actúe con la firmeza que se requiere".

Dijo que, además, el Senado demandará que se resguarde el fuero del senador Sofío Ramírez, de quien fue atacada su Casa de Atención Ciudadana, no por ser legislador, ni porque se hayan atacado sedes de partidos políticos, sino porque no se puede permitir que grupos de tanta violencia se manifiesten en las calles.

Respecto al dicho de su compañero Javier Lozano, quien reclamó el uso de la fuerza pública, Cordero subrayó que "el gobernador está obligado a asumir su responsabilidad de gobernar. Creo que todo estamos en servicio público implica actuar con firmeza. Que asuma el costo ¿quería ser gobernador, no? Que actúe como tal, que actúe con firmeza y proteja a la sociedad de Guerrero".

ANGÉLICA MERCADO Y OMAR BRITO