5 de mayo de 2014 / 12:03 p.m.

CARACAS, Venezuela.- El ministro de Relaciones Interiores, mayor general Miguel Rodríguez Torres, afirmó el domingo que parte de los 58 extranjeros detenidos en relación con hechos violentos de los últimos meses en Venezuela tienen nexos con la oposición, algunos detenidos tendrían vínculos con cuerpos de inteligencia de otros países.

"No todos vinieron desde afuera actuar en la guarimba (las barricadas), sino que algunos viven en Venezuela, pero tienen conexiones con algunos servicios de inteligencia extranjeros", dijo Rodríguez Torres, sin dar detalles, en una entrevista difundida tarde en la noche por la televisión estatal.

El comentario del ministro se produjo dos días después de denunciar la existencia de un supuesto plan para promover las protestas callejeras en contra del gobierno del presidente Nicolás Maduro que se registran en el país desde febrero.

Entre los extranjeros detenidos figura el estadounidense Todd Michael Leininger, acusado de presunta relación con una conspiración para promover las protestas.

Indicó que Leininger y otros "están metidos en serios problemas porque han sido capturados con armas y explosivos".

En el caso Leininger, el ministro dijo que fue apresado en la ciudad suroccidental de San Cristóbal con dos pistolas, dos fusiles de asalto y uniformes militares y agregó que también se le incautó un pasaporte estadounidense y una insignia de una "supuesta justicia norteamericana" por la que las autoridades venezolanas están solicitando información.

El Tribunal Supremo de Justicia informó el 23 de abril la detención de Leininger, de 32 años, tras "herir presuntamente, con un arma de fuego", sin precisar la fecha del incidente ni cuándo fue capturado.

Entre los detenidos extranjeros el ministro mencionó también a Luis Enrique Liscano Villamizar, a quien identificó como un exmilitar colombiano y lo acusó de ser "asesor de las guarimbas" en el estado occidental del Zulia.

Rodríguez Torres insistió que algunos dirigentes estudiantiles y opositores venezolanos están implicados en el supuesto plan de conspiración, pero el domingo no presentó mayores pruebas que un correo electrónico en el que se menciona a varios de los supuestos conspiradores.

La oposición ha desestimado esas denuncias, asegurando que forman parte de una estrategia del oficialismo para distraer la atención de los venezolanos de los problemas graves que padece el país.

Venezuela se ha visto sacudida desde febrero por protestas de universitarios y opositores, esencialmente de clase media, en contra de una inflación desbordada -que alcanzó en marzo una tasa anualizada de 59%-, el desabastecimiento de productos básicos y un alto índice de delincuencia.

Los violentos incidentes registrados en Caracas y otras ciudades han dejado 41 muertos, 785 heridos y unos 2.200 detenidos, de los cuales 197 permanecen arrestados y sujetos a procesos judiciales, según la Fiscalía General.