11 de febrero de 2015 / 01:25 a.m.

Alex Rodríguez se reunió el martes con los principales ejecutivos de los Yanquis de Nueva York y se disculpó ante el equipo, mientras se prepara para los entrenamientos de pretemporada tras permanecer suspendido durante toda una campaña por dopaje.

En un comunicado conjunto del club y del pelotero, los Yanquis informaron que Rodríguez, de 39 años, se reunió en el Yankee Stadium con el dueño Hal Steinbrenner, el presidente Randy Levine, el gerente general Brian Cashman y el subgerente Jean Afterman.

A-Rod estuvo acompañado por su abogado Jim Sharp.

"Alex comenzó el encuentro y se disculpó ante la organización por los actos en que incurrió en los últimos años", de acuerdo con el comunicado. "Hubo una discusión franca y honesta sobre todos los temas. En lo que concierne a los Yanquis, el paso siguiente será jugar béisbol en el entrenamiento de primavera".

Una persona cercana al encuentro dijo que éste duró unos 90 minutos. La fuente, que solicitó permanecer anónima por no tener autorización para dar más detalles de la conversación, indicó que los Yanquis aceptaron la disculpa, sin que ello signifique que el club se haya olvidado de las acciones de Rodríguez durante los últimos años.

Además, ejecutivos del equipo indicaron que el toletero tiene que enmendar muchas faltas que tuvo ante distintas personas.

Nueva York abre su entrenamiento de pretemporada el 20 de febrero en Tampa, Florida. Los integrantes de los Yanquis, salvo los lanzadores, deberán comenzar sus trabajos el 26.

En el encuentro, los ejecutivos habrían garantizado a Rodríguez que recibirá el mismo trato que cualquier pelotero en los entrenamientos.

Sin embargo, el club habría dejado claro que no se siente obligado a dar a Rodríguez ninguno de los pagos que podrían totalizar 30 millones de dólares por logros históricos. Esas remuneraciones formaban parte de un convenio de "marketing" suscrito en el momento en que los Yanquis ficharon a Rodríguez por 10 años y 275 millones de dólares, en diciembre de 2007.

El contrato de "marketing contemplaba pagos de seis millones de dólares por cinco logros distintos, designados por los Yanquis. Cada pago debía realizarse a cambio de derechos para el uso de la imagen de A-Rod en productos que se venderían.

En el momento en que se firmó el acuerdo, se contemplaba que esos hitos consistirían en igualar el total de jonrones de Willie Mays (660), Babe Ruth (714), Hank Aaron (755) y Barry Bonds (762). El quinto consistiría en romper el récord de Bonds, el máximo jonronero en la historia.

Rodríguez acumula 654 bambinazos de por vida.

En caso de que no se reconociera un logro o un pago, es posible que el sindicato de peloteros de las Grandes Ligas presentara una queja en nombre de Rodríguez.

Tres veces nombrado el Jugador Más Valioso de la Liga Americana, A-Rod cumplirá 40 años en julio y enfrenta un futuro incierto con los Yanquis. El club ha revelado sus planes de mudarlo de antesalista a bateador designado.

Rodríguez no juega una campaña completa desde 2007 por una serie de lesiones de pierna, cirugías en ambas caderas y la suspensión. Aún se le adeudan 61 millones de dólares por las últimas tres temporadas de su contrato.

Se tiene conocimiento público de que los antecedentes de Rodríguez con las drogas para mejorar el rendimiento se remontan a 2009.

En ese año, tras un reportaje de Sports Illustrated, el pelotero admitió que había consumido esas sustancias de 2001 a 2003, cuando estuvo con Texas.

"No creo que hayan sido esteroides", dijo Rodríguez en una conferencia de prensa a la que asistieron el manager Joe Girardi y muchos de sus compañeros, bajo una carpa instalada durante la pretemporada en aquel febrero. Pidió que su club y los estadounidenses lo juzgaran sólo por sus acciones a partir de ese día.

En enero de 2013, el diario Miami New Times lo acusó de emplear sustancias dopantes que obtuvo de la clínica biogénesis of America. El entonces comisionado de las mayores Bud Selig lo suspendió 211 juegos en agosto de 2013, por infringir el contrato colectivo y el acuerdo sobre consumo de drogas.

Rodríguez pidió que el sindicato presentara una queja que derivó en una audiencia. El castigo se redujo a toda la temporada 2014 por decisión del juez de arbitraje Fredric Horowitz, quien concluyó que había "evidencias claras y convincentes" de que el deportista había consumido tres sustancias prohibidas y había tratado de obstruir la investigación sobre el caso en dos ocasiones.

La sanción fue la más severa en la historia del acuerdo antidopaje del béisbol, y le costó a Rodríguez más de 22 millones, de su salario de 25 millones.

Tras demandar a las Grandes Ligas y al sindicato ante una corte federal en un intento por anular el castigo, Rodríguez desistió y aceptó la penalización.

Demandó también al médico de los Yanquis, Christopher Ahmad, y al Hospital New York-Presbiterian en octubre de 2013, al señalar que se había manejado inadecuadamente su atención médica durante los playoffs de 2012. En junio pasado, retiró también esa querella.

El mes pasado, Rodríguez se reunió con el nuevo comisionado de las Grandes Ligas, Rob Manfred, quien encabezó la investigación que derivó en su castigo.

AP