19 de mayo de 2014 / 01:22 p.m.

Caracas.- Amas de casas crearon asociaciones para intercambiar, en forma de trueque, los escasos alimentos que logran conseguir tras extensos recorridos por supermercados y abastos de esta ciudad, indicó hoy el diputado opositor Enrique Mendoza.

"Según reciente encuesta realizada por la empresa Survey CA, 16 alimentos se encuentran en serios problemas de abastecimiento, con una escasez superior de 41.00 por ciento", precisó el secretario general del Partido Socialcristiano Copei en el estado Miranda.

Mendoza detalló a que en 99 de cada 100 establecimientos comerciales visitados no había aceite de maíz, en 85 faltaba la leche completa en polvo, en 90 el azúcar, en 73 la harina de maíz precocida, en 64 la harina de trigo, y en 58 la mantequilla.

"Además los consumidores tienen mucha dificultad para adquirir leche descremada en polvo y líquida, aceite de girasol, aceites mezclados, arvejas, leche completa líquida, punta trasera, muchacho, queso blanco pasteurizado, pastas alimenticias y margarina", observó.

El dirigente de Copei resaltó que ente a esta situación de escasez y desabastecimiento, las amas de casa del área metropolitana formaron asociaciones para intercambiar los productos que logran conseguir en sus extensos recorridos por los automercados y abastos.

Precisó que dos veces a la semana las féminas de uno y otro lado de la ciudad se concentran en la plaza La Candelaria, en pleno corazón de Caracas, llevando en sus bolsos rodantes los alimentos que desean intercambiar y que algunas veces no lo consiguen.

"Esta especie de mercado negro para intercambiar alimentos, ha hecho reaccionar a las autoridades policiales, quienes últimamente han desalojado a las damas de la plaza, alegando que para ello hay que pedir una autorización al oficialista alcalde caraqueño", denuncio.

Agregó que el canje de comida es una alternativa ante la deficiente distribución de alimentos por parte de las redes públicas y privadas, ya que permite obtener los ingredientes alimenticios sin necesidad de hacer las largas y humillantes filas.

"Por lo regular, cuando un consumidor visita un supermercado adquiere tres kilos de azúcar (el máximo permitido), utiliza uno y dos reserva para intercambiarlos por aceite y papel higiénico del barato, así funciona la cosa", dijo Mendoza como ejemplo.

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