19 de marzo de 2013 / 10:27 p.m.

Las tiendas se localizaran en localidades de alta marginación en los estados de Chiapas, Oaxaca, Puebla, Estado de México, Guerrero y Veracruz, entre otros.

Ciudad de México • El Consejo de Administración de Diconsa aprobó la apertura de 34 tiendas comunitarias en localidades de muy alta marginación, consideradas en la Cruzada Nacional Contra el Hambre cuya población dispersa, estimada en más de 50 mil habitantes, no cuenta con una fuente de abasto.

El Programa de Abasto Rural proporciona cobertura a 5 mil 472 localidades indígenas con 5 mil 975 tiendas comunitarias, que benefician a más de 14.4 millones de habitantes, quienes acceden a productos básicos de calidad con un ahorro de hasta 16 por ciento.

En la sesión ordinaria 105 del Consejo de Administración de Diconsa se mencionó también que las localidades donde habrá nuevas tiendas se ubican en los estados de Chiapas, Oaxaca, Puebla, Estado de México, Guerrero y Veracruz, entre otros, donde está en marcha la primera etapa de la Cruzada Nacional Contra el Hambre.

Las comunidades que se atenderán tienen poblaciones menores de 200 personas, por lo que no cumplen con las reglas de operación de Diconsa; sin embargo, por encontrarse en situación de pobreza extrema y carencia alimentaria, se abrirán los establecimientos para hacer llegar a la población indígena productos de alto valor nutricional a precios accesibles.

Las aportaciones del PNUD siempre serán valiosas, dijo Robles, "porque acumula experiencias de otros países, porque ha venido también de procesos de reflexión, y eso nos ayudará mucho en estos momentos", dijo la secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles, quien acordó con la administradora del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Helen Clark, promover una amplia cooperación en materia de desarrollo humano.

“Las propuestas de cooperación del PNUD llegan en un momento oportuno, en una etapa de reflexión, definición y construcción del andamiaje de la política social de nueva generación, que permitirá ser eficaces y generar mayor desarrollo humano, en el marco de la Cruzada Nacional Contra el Hambre", dijo Robles.

Por su parte, Helen Clark se refirió al enfoque productivo que deben tener las transferencias económicas individuales para contribuir al diseño de un piso mínimo de bienestar entre la población, así como a la necesidad de que la política económica funcione siempre en sinergia con la política social.

La titular de la Sedesol explicó que el Gobierno Federal trabaja para dar un enfoque integral y productivo a las transferencias monetarias, a fin de que el ingreso se genere a partir del trabajo de las personas; además, promueve la participación social.

"Necesitamos rescatar la tradición milenaria de México, de participación, de organización, de trabajo común, de apoyo, de ayuda mutua, con el objetivo de fortalecer la cohesión y el capital social", indicó la funcionaria federal.

Explicó que la Sedesol ha comenzado a dar a sus acciones y programas un enfoque de derechos y de construcción de ciudadanía. "Hablamos de pisos mínimos de derechos; ya no se trata de beneficiarios, sino de ciudadanos que tienen derechos que el Estado está obligado a garantizar", señaló.

Las aportaciones del PNUD siempre serán valiosas, dijo Robles, "porque acumula experiencias de otros países, porque ha venido también de procesos de reflexión, y eso nos ayudará mucho en estos momentos".

BLANCA VALADEZ