15 de agosto de 2013 / 12:54 p.m.

México  • Con el comienzo del próximo ciclo escolar 2013-2014, el próximo 19 de agosto, la Secretaría de Educación Pública pone en marcha lo que será la Nueva Escuela en México, una estrategia derivada de la reforma educativa propuesta por el gobierno de Enrique Peña Nieto.

Está sustentada en tres prioridades: normalidad mínima escolar, mejora del aprendizaje —con énfasis en lectura, escritura y matemáticas— y abatir el rezago escolar; tres condiciones generales: reactivar los Consejos Técnicos de Zona y de Escuela, supervisión escolar para el aprendizaje y descarga administrativa de la supervisión y la escuela, y dos proyectos específicos: escuelas de tiempo completo y distribución de laptops a alumnos de 5° y 6° de primaria.

Con este nuevo enfoque de trabajo se pretende “pasar de la lógica de los programas a la lógica de la escuela”, es decir, devolver a los centros escolares su papel como espacios primordiales de formación integral y transformación educativa, mediante la permanencia de docentes y alumnos en las aulas, la eliminación de distractores, la optimización del tiempo y los recursos, la recuperación del liderazgo pedagógico de los directores y la autonomía de gestión.

También se plantea reactivar los Consejos Técnicos de Zona y de Escuela para “asegurar la eficacia del servicio educativo que se presta” y se pretende construir un nuevo marco normativo de actuación de la supervisión escolar, para garantizar las prioridades generales del próximo ciclo escolar y dinamizar el trabajo de los supervisores y su liderazgo académico, a fin de responsabilizarlos del logro educativo de las escuelas a su cargo.

El Sistema Básico de Mejora Educativa, desarrollado por la subsecretaría de Educación Básica para asegurar el funcionamiento del nuevo modelo de escuela, busca garantizar la normalidad mínima escolar, a través de ocho aspectos esenciales a cumplir: que la escuela esté abierta a diario, que los maestros asistan todos los días del ciclo escolar, que inicien puntualmente la clase y que los alumnos lleguen puntuales.

Además de que todos los materiales de estudio estén a tiempo y a disposición de los estudiantes, ocupar las horas de clase fundamentalmente en actividades de aprendizaje, lograr involucrar a todos los alumnos y que éstos consoliden su dominio de la lectura, la escritura y las matemáticas, de acuerdo con su grado educativo.

En el documento Un nuevo enfoque de trabajo para la educación básica, la subsecretaría destaca que para abatir el rezago educativo cada plantel debe desarrollar el valor de la retención de los alumnos.

Señala que las causas de la deserción y el rezago escolar son múltiples, “pero la escuela, sus relaciones internas, sus prioridades y sus prácticas, son una de ellas, con un peso relativo grande”.

De acuerdo con la SEP, cada año alrededor de 151 mil niños no logran concluir la primaria; 134 mil no continúan al siguiente nivel y 443 mil adolescentes no terminan la secundaria, por lo que el rezago anual de estudiantes de nivel básico asciende a 728 mil niños y jóvenes que abandonan la escuela.

Sin embargo, al sumar también a los niños que ni siquiera ingresaron a la primaria, la cifra se incrementa a 978 mil personas que entran al rezago educativo por cada generación.

Para abatir el atraso, la SEP plantea fortalecer las prácticas de lectura en el aula y en casa; trabajar en equipo los temas más retadores de matemáticas; así como formar equipos para hacer las tareas y crear grupos de apoyo para estudiantes en riesgo de rezago educativo.

Además, la dependencia sostiene que el fortalecimiento de los Consejos Técnicos Escolares hará posible que mejoren las prácticas de enseñanza de los profesores y el aprendizaje de los estudiantes.

Estos consejos son obligatorios e institucionales, se desarrollará los cinco días previos al inicio de las actividades docentes con los alumnos y a lo largo del ciclo escolar, en ocho sesiones ordinarias.

 — REPORTAJE POR FANNY MIRANDA