MILENIO DIGITAL
18 de noviembre de 2016 / 12:09 p.m.

MÉXICO.- Mientras aumenta la controversia en Estados Unidos y México por el plan del presidente electo Donald Trump de construir “un muro” a lo largo de la frontera entre los dos países, de manera silenciosa una compañía israelí se posiciona para tener un auge con nuevos negocios.

Magal Security Systems, el proveedor de tecnología de seguridad perimetral más grande del mundo, dice que disfruta de un aumento en la demanda de sus productos, sobre todo, pero no solo en EU. Los inversores lo reconocieron con un incremento de dos dígitos en el precio de sus acciones, después de la elección del populista de derecha la semana pasada.

Saar Koush,
director ejecutivo de la empresa, dijo a Financial Times que Magal espera suministrar a EU los sensores, cámaras y otros equipos para la frontera si el presidente electo cumple con su promesa de construir un muro.

“Sin entrar en política, contamos con la tecnología más prestigiosa y probada en todo el mundo en materia de seguridad fronteriza”, dijo Koursh en una conferencia sobre seguridad nacional en Tel Aviv. “Si Trump construye una valla o un muro, creemos que definitivamente nuestra tecnología será un beneficio”.

Durante la campaña, Trump destacó la experiencia que tiene Israel en la construcción de muros en las fronteras como un ejemplo a seguir. Si el proyecto sigue adelante y se elige a la compañía israelí como vendedor, Magal probablemente participe como proveedor para un grupo de defensa de EU más grande.

Magal es más conocida por su papel en la construcción de la polémica barrera de seguridad de Israel, que se extiende a lo largo y a través de Cisjordania y el este de Jerusalén, al igual que la barrera que se encuentra en la frontera de la Franja de Gaza. Los palestinos llaman a los muros de Cisjordania “muro de separación” y “muro de apartheid”, por las restricciones que impone al tránsito y a la vida diaria.

Magal también es proveedor de sensores que se usan en la “valla inteligente” a lo largo de la frontera de Israel con Egipto, que redujo el flujo de migrantes y refugiados africanos a un puñado desde que se construyó en 2013. Su tecnología incluye sensores de fibra óptica, sistemas de video de reconocimiento facial y dispositivos móviles de control fronterizo que pueden recorrer a lo largo de la cima de la cerca, con lo que se reemplaza la necesidad de las patrullas tripuladas.

La compañía, que cotiza en el Nasdaq, afirma que tiene 10 por ciento de un mercado global de nicho de seguridad perimetral, el cual Koursh calcula que tiene un valor de alrededor de 500 mdd anuales. EU es el mayor mercado, y entre sus clientes se encuentran el Departamento de Defensa, el Servicio Secreto y minoristas que quieren atrapar a ladrones. Es proveedor del aeropuerto de Múnich, con vigilancia en video, y compite por un contrato para construir un muro en la frontera de Kenia con Somalia.

“Vemos que la demanda aumenta, principalmente en EU, y vemos más en los próximos meses”, dijo Koursh. “Sobre todo con el cambio de gobierno, creemos que habrá más presupuesto para la seguridad”.

La división en EU, de Elbit Systems, el grupo de defensa más grande de Israel, ya construye un sistema de alta tecnología de control fronterizo con un valor de 145 millones de dólares para el Departamento de Seguridad Nacional de EU en el sur de Arizona.

El precio de las acciones de Megal subió cerca de 20 por ciento desde la sorpresiva victoria de Trump el 8 de noviembre.

Las brillantes perspectivas de la compañía destacan el grado al que las empresas de defensa de seguridad cibernética de Israel, que aprovechan la simbiosis con el ejército y la inteligencia del Estado judío, disfrutan de un creciente negocio en un mundo cada vez más inseguro y autosuficiente. Israel reportó que las exportaciones de su industria de defensa fueron de 5 mil 700 mdd el año pasado.