30 de mayo de 2013 / 03:27 p.m.

México • Felipe Arizmendi, arzobispo de San Cristóbal de las Casas, afirmó que en las comunidades indígenas “"prácticamente no hay casos de homosexualidad, únicamente acontece cuando alguien sale a otros ambientes. Si fuera algo connatural a la raza humana, en todos los pueblos originarios deberían darse siempre estos casos, y no es así"”, señaló

En su mensaje semanal, exhortó a los católicos a no renunciar a las “"normas"” de Dios y ser tolerantes con los “"no comprendidos"” y enseñarles el “camino de la luz."”

Afrimó que en su asamblea diocesana sobre la familia, se insistió “mucho en esforzarnos por reflejar en la pastoral la actitud comprensiva y samaritana de Jesús hacia quienes viven en situaciones calificadas de irregulares"”.

Se pidió tomar en cuenta los nuevos modelos de familia, incluso a quienes conviven como pareja siendo del mismo sexo, aunque “en nuestro ambiente no son muchos estos casos"”.

Refirió: “"Podemos no estar de acuerdo con su estilo de vida, pero se repetía que no debemos caer en actitudes homofóbicas y excluyentes, sino pastoralmente abrirnos a esas periferias existenciales, que muchas veces desconocemos y condenamos"”.

Cuestionó: “"Si nosotros también podemos contagiarnos por los criterios de este mundo, en el que no importa la moral evangélica, en que da lo mismo ser fiel en un matrimonio entre hombre y mujer, unidos para siempre, que romper este vínculo sagrado e iniciar otra relación, aunque sean del mismo sexo; en que el modelo tradicional de familia cristiana no cuadra con estos tiempos y se ridiculiza. En que hay que aceptar las nuevas realidades como normales, aunque estén contra la norma que de Dios hemos recibido"”, esa es, dijo, la llamada dictadura del relativismo, en que todo se vale y todo se puede.

También destacó que en los libros oficiales de Biología de quinto y sexto año de primaria, así como de secundaria, se afirma que el sexo no es algo fijado por la naturaleza humana, sino producto de las formas de pensar y actuar de la sociedad, que por tanto, cada quien es libre de escoger su género como quiera. “2Esto es lo que se enseña a todos en las escuelas de la República Mexicana."”

Claves“"Respeto y amor"”

El obispo Arizmendi consideró que se debe respetar y tener amor paterno y fraterno “"hacia quienes son condenados, excluidos y no comprendidos.

“"Ofrezcámosles también la verdad del Evangelio. Dios nos ha enseñado un camino, una luz para distinguir la verdad de la mentira"”, señaló durante la asamblea diocesana ordinaria, cuyo tema central fue la familia.

Dijo que “"para nosotros, su palabra, no las modas del mundo, es el criterio definitivo para saber qué es bueno para la humanidad y qué le perjudica. Más allá de todo está el amor pastoral, que nos hace hermanos de todos."”

EUGENIA JIMÉNEZ