MILENIO DIGITAL
6 de diciembre de 2015 / 09:41 a.m.

Caracas.- Los venezolanos celebran hoy unas elecciones legislativas con tintes de plebiscito para el presidente Nicolás Maduro, enfrentado a una crisis económica que golpea su popularidad, a la sombra de la cual la oposición cobró bríos.

La presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Tibisay Lucena, informó anoche que la logística está a punto tras instalarse ciento por ciento de las mesas de votación.

Unos 19.5 millones de electores están convocados para elegir a 167 diputados de una Asamblea controlada por el oficialismo de izquierda desde que el fallecido el presidente Hugo Chávez (1999-2013) llegó al poder.

Varias encuestas dan a la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD, centroderecha) una ventaja sobre el chavismo en la intención de voto, para lograr al menos la mayoría simple (la mitad más uno de los legisladores).

Pero en el sistema electoral venezolano, el número de sufragios no necesariamente refleja la cantidad de escaños debido a un complejo método de repartición.

“El 40 por ciento del electorado (con fuerte componente chavista) termina eligiendo al 60 por ciento de los diputados. La oposición necesita una ventaja larga para ganar”, aclara Benigno Alarcón, director del Centro de Estudios Políticos de la Universidad Católica Andrés Bello.

Maduro se reunió ayer con el ex presidente socialista del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero y luego recibió a seis ex mandatarios latinoamericanos.

Advirtiendo que el chavismo ganará la Asamblea “como sea” para “radicalizar” la revolución, Maduro, elegido para el periodo 2013-2019, asegura que dará una “sorpresa”.

Aunque ha afirmado que en caso de una derrota se lanzaría “a las calles para defender la revolución”, el viernes instó a “convertir las elecciones en una fiesta de convivencia” y reiteró que será “el primero en reconocer los resultados”.

Por años dividida y convencida de un triunfo tras perder 18 de 19 comicios celebrados en la era chavista, la oposición se presenta con una lista única de candidatos y la promesa de un “cambio” que ponga fin a las penurias derivadas de la crisis económica en el país con las mayores reservas petroleras del planeta.

“Tenemos toda la razón del mundo para sentirnos optimistas, pero no debe haber margen para el triunfalismo”, expresó Jesús Torrealba, secretario de la MUD.

¿QUÉ PASARÍA SI LA OPOSICIÓN GANA?

De ganar una mayoría holgada, la MUD se plantea una amnistía para sus “presos políticos” y reformas económicas, pero también recortar el mandato de Maduro si esas iniciativas son bloqueadas.

Los ánimos electorales están marcados por la crisis, a raíz del desplome de los precios del crudo en un país que obtiene 96 por ciento de sus divisas de las exportaciones petroleras.

En la última semana, el petróleo venezolano se cotizó en 34.05 dólares por barril, su mínimo en siete años.

Debido a ello, en Venezuela, altamente dependiente de la importación de alimentos y medicinas, se ha generado una aguda escasez de productos básicos, a lo que se suma una inflación que podría llegar a 200 por ciento en 2015, según cálculos privados.

El gobierno atribuye la crisis a una “guerra económica” de la derecha.

Por eso, las legislativas se han convertido en un “plebiscito” en torno a Maduro, cuya popularidad, según la firma Datanálisis, cayó al 22 por ciento. 

El desenlace de las votaciones ha puesto nerviosos a muchos, que recuerdan las protestas contra el gobierno que dejaron 43 muertos entre febrero y mayo de 2014, y a raíz de las cuales fue condenado el líder del ala radical de la oposición Leopoldo López a casi 14 años de cárcel.