AP
6 de octubre de 2015 / 10:10 a.m.

Guatemala.- La cifra de muertos tras el alud en Guatemala ascendió a 152 este lunes así mismo crecen las preguntas sobre por qué se había permitido que la gente construyera viviendas en la base de un peligroso cerro junto a un arroyo.

la Comisión Nacional de Reducción de Desastres, conocida como Conred dijo haber advertido del riesgo que corría Cambray desde el año pasado, y que recomendó la reubicación de los vecinos.

Muchos vecinos están alojados en refugios. Unos 187 esperan en catres en el Salón Municipal, un auditorio que suele utilizarse para fiestas y actos públicos. Las familias desplazadas podían encontrar allí alimento, atención médica, actividades para niños y servicios psicológicos.

La mayoría de los afectados eran propietarios de las viviendas y dijeron haber levantado las casas con los permisos adecuados. Estaban más preocupados por el río cercano, que en ocasiones se desborda, que por el cerro que se alzaba sobre ellos.

Alejandro Maldonado, director de la Conred, afirmó que la municipalidad de Santa Catarina Pinula y su alcalde Tono Coro fueron informados desde diciembre de 2014 sobre el grave riesgo que corrían los habitantes debido a que el río que pasa por el lugar debilitaba al cerro.

Maldonado dijo estar a la espera de un reporte de la autoridad local sobre lo que hicieron en respuesta a las advertencias.

El vocero de la municipalidad, Manuel Pocasangre, ha dicho que las autoridades locales habían advertido a la población sobre los riesgos pero que la gente no quería salir.

Maldonado advirtió, además, que en toda la zona metropolitana de la capital de Guatemala hay asentamientos en zonas de alto riesgo de inundaciones o deslaves.

Las excavadoras continuaban retirando el lunes miles de toneladas de lodo del deslave, prácticamente sin esperanzas de encontrar a alguien con vida y cada vez con más dificultades para recuperar los cuerpos completos. El coordinador de los servicios de emergencia, Sergio Cabañas, indicó que se habían retirado cinco cuerpos más. Unas 300 personas siguen desaparecidas, según algunas estimaciones.