18 de julio de 2014 / 01:48 p.m.

Kiev.- Los cuerpos de 181 personas que viajaban en el avión de Malaysian Airlines han sido localizados, de acuerdo con trabajadores de emergencia que laboran en los campos entre las localidades de Rozspyne y Hrabove, al este de Ucrania.

Trabajadores de emergencias, policías e incluso mineros de carbón fuera de servicio —con ropas de trabajo y cubiertos de hollín— buscaban en campos de girasoles en dos pequeños pueblos ucranianos, los restos del avión de Malasia derribado.

En el desastre murieron 289 personas de una docena de nacionalidades. A mediodía, 181 cuerpos habían sido localizados.

Los restos del avión estaban repartidos por los campos entre dos localidades del este de Ucrania —Rozspyne y Hrabove— y el acceso al lugar seguía siendo difícil y peligroso. En la carretera desde Donetsk, la principal ciudad de la región, al lugar donde cayó el avión, había cinco puntos de control rebelde, con comprobaciones de documentos en todos ellos.

Los combates parecían continuar en la región. El viernes por la mañana podía oírse el rumor de los lanzamisiles Grad en la distancia.

En los campos de girasoles de Rozsypne, a unos 40 kilómetros (25 millas) de la frontera con Rusia, líneas de hombres se internaron en la densa vegetación para colaborar en las búsquedas. Un hombre se desmayó tras encontrar un cuerpo. Otro cuerpo fue cubierto por un abrigo.

En Hrabove, a varias millas de distancia, se colocaban palos sencillos, algunos hechos con ramas, con telas rojas y blancas para marcar los lugares donde se habían encontrado restos humanos.

El representante del ministerio ucraniano de Exteriores, Andriy Sybiga, dijo que se habían encontrado 181 cuerpos, citando a los trabajadores de emergencias en el lugar. Los cuerpos se trasladarían a Kharkiv, una ciudad situada 270 kilómetros (170 millas) hacia el norte, para ser identificados.

Grandes fragmentos del Boeing 777 con los colores rojo, blanco y azul de la aerolínea descansaban en un campo. La cabina y una de las turbinas se encontraban en torno a un kilómetro (más de media milla) de distancia, y los residentes del lugar dijeron que la cola había caído a unos 10 kilómetros (seis millas).

Un asistente del comandante militar de la insurgencia, Igor Girkin, dijo el viernes bajo condición de anonimato que ocho de los 12 dispositivos de registro del avión habían sido localizados en el lugar donde se estrelló, sin entrar en detalles. Los aviones suelen tener aparatos que registran datos de navegación, así como grabadoras de voz de la cabina, y no estaba claro a qué dispositivos se refería.

El asistente dijo que Girkin aún estaba considerando si dar acceso al lugar del accidente a investigadores extranjeros. Cualquier investigador requeriría permiso específico del mando rebelde antes de poder hacer fotos o videos del lugar con seguridad, dijo.

Las autoridades de aviación de varios países, incluyendo la FAA estadunidense, habían emitido alertas para evitar los vuelos sobre partes de Ucrania después de que Rusia se anexionara la península de Crimea en marzo. En cuestión de horas tras el desastre, varias aerolíneas anunciaron que evitarían partes del espacio aéreo ucraniano.

En una rueda de prensa en Kuala Lumpur, la compañía actualizó su recuento de nacionalidades de los pasajeros, señalando que en el avión viajaban 173 holandeses, 24 malasios, 27 australianos, 9 británicos, 4 alemanes, 4 belgas, 3 filipinos, un canadiense y un neozelandés.

En el pasaje había un gran contingente de investigadores y activistas contra el sida reconocidos a nivel mundial, que se dirigían a una conferencia internacional sobre el tema en Melbourne, Australia. Las noticias de sus muertes provocaron un aluvión de condolencias de la comunidad científica global.

En Kuala Lumpur, algunos familiares de las víctimas se reunían con terapeutas en el aeropuerto internacional.

Una afectada Akmar Mohamad Noor, de 67 años, dijo que su hermana mayor iba a visitar a la familia por primera vez en cinco años. "Me llamó justo antes de embarcar en el avión y dijo 'te veo pronto''', dijo.

En Holanda, las banderas ondeaban a media asta en todo el país en señal de duelo.

FOTO: Reuters

AP