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31 de julio de 2017 / 11:40 a.m.

KABUL.- Militantes del grupo extremista Estado Islámico (EI) atacaron hoy la embajada de Irák en esta capital, provocando un duro enfrentamiento con las fuerzas de seguridad afganas, que concluyó con la muerte de dos uniformados y cuatro asaltantes.

El Ministerio del Interior de Afganistán informó que tras más de cuatro horas de un intenso tiroteo, las fuerzas de seguridad afganas lograron abatir a los asaltantes y liberar a salvo al embajador, su adjunto, el encargado de negocios y otros diplomáticos iraquíes.

En un comunicado, la dependencia destacó que ningún funcionario de la embajada resultó herido en el incidente, aunque dos elementos de seguridad perecieron y un policía resultó levemente herido en el ataque armado, según un reporte de la agencia de noticias afgana PAN.

El MoI explicó que un grupo de cuatro "terroristas suicidas" irrumpieron esta mañana en la embajada iraquí, ubicado en la Plaza de Ansari en el cuarto distrito de la capital, una de las zonas más fortificadas de Kabul, después de detonar un coche bomba.

“Un atacante suicida detonó un vehículo cargado de explosivos en la puerta de la embajada, permitiendo que otros tres pudieran entrar.

Una unidad especial de la Policía llegó poco después de la explosión y evacuó al personal de la embajada a un lugar seguro”, abundó.

Un oficial de la Policía en la zona informó que tras la detonación se desató un tiroteo intenso, por lo que el área fue rodeada casi de inmediato por vehículos blindados y un gran contingente de policías y soldados afganos.

Residentes y empleados de la zona indicaron que se escucharon al menos cuatro explosiones, un sinfín de disparos y detonaciones de granadas, cerca del barrio diplomático de Kabul poco después de las 11:00 horas locales (06:30 GMT).

En una breve declaración emitida a través de su agencia de noticias Amaq, el Estado Islámico se responsabilizó del ataque suicida y el posterior tiroteo a la embajada, en los que aseguró, siete guardias de seguridad murieron.

Afganistán ha visto un aumento en los ataques contra las fuerzas de seguridad y civiles perpetrados por militantes talibanes locales, así como los terroristas del EI, que han ido ganando fuerza en el oriente del país desgarrado por la guerra.

En mayo pasado, por lo menos 80 personas murieron y cientos resultaron heridas en un atentado con camión bomba en el barrio diplomático de Kabul, en uno de los más sangrientos ataques, cuya autoría se atribuyó el grupo extremista.

El Estado Islámico surgió en 2003 como una rama de la red Al Qaeda, aunque después se separó y tomó el control de amplias zonas de Siria e Irak, en donde en junio de 2014 estableció un califato que encabeza su líder al Abu Bakr al Baghdadi, quien se cree está muerto.

El grupo yihadista es reconocido por los crímenes atroces que comete en nombre del Islam, como decapitaciones, lapidaciones, o lanzándolas desde azoteas de edificios, aunque también ha perpetrado innumerables atentados suicidas.


dezr