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4 de abril de 2017 / 04:05 p.m.

BEIRUT.  — Un supuesto ataque con armas químicas en la localidad siria de Idlib provocó el martes la muerte de docenas de personas acusaron activistas de oposición, quienes describieron el ataque como uno de los peores en los seis años de guerra civil en el país.

Testigos señalaron que el ataque fue perpetrado por aviones de combate operados por los gobiernos de Rusia y Siria contra la ciudad bajo control rebelde, pero tanto Moscú como Damasco se deslindaron de los hechos.

Fotografías y videos provenientes de Khan Sheikhoun, ubicada al sur de la capital de la provincia de Idlib, muestran cuerpos inertes de niños y adultos. Algunos de ellos tienen dificultades para respirar; a otros, aparentemente, les sale espuma por la boca.

El grupo de monitoreo Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, con sede en Gran Bretaña, señaló que en el ataque con gases químicos murieron 58 personas, entre ellas 11 niños. Por su parte, el Idlib Media Center indicó que murieron decenas de personas.

El centro de medios publicó imágenes del personal médico que aparentemente intentaba intubar a hombre inconsciente que solo vestía ropa interior, y otra en el que conectan a soporte vital a una niña con espuma en la boca. No quedó claro de inmediato si todos murieron por sofocación o si fueron víctimas de otros ataques aéreos que se presentaron en la zona más o menos al mismo tiempo.

Fue la tercera acusación de un ataque con armas químicas en poco más de una semana en Siria. Los otros dos se reportaron en la provincia de Hama, en una zona no muy alejada de Khan Sheikhoun, el lugar del ataque del martes.

Los reportes del martes se dan a conocer la víspera de una importante reunión internacional sobre el futuro de Siria y la región, a celebrarse en Bruselas y auspiciada por la alta representante de la Unión Europea para asuntos exteriores y política de seguridad, Federica Mogherini.

El ministro del exterior de Francia condenó el "acto atroz" y tanto Francia como Gran Bretaña convocaron a una sesión de emergencia del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas sobre el supuesto ataque. La reunión se llevará a cabo la mañana del miércoles.

El portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, dijo a la prensa que el presidente Donald Trump está "alarmado al extremo" por los reportes del ataque y dijo que era "reprochable y no puede ser pasado por alto por el mundo civilizado".