REUTERS Y AP
27 de marzo de 2016 / 01:09 p.m.

Pakistán. - Un suicida con bomba se inmoló el domingo en un parque público en la oriental ciudad pakistaní de Lahore, en un hecho que dejó al menos 65 muertos y 280 heridos, en su mayoría mujeres y niños.

La explosión ocurrió en el estacionamiento del Parque Gulshan-e-Iqbal, frente a la puerta de salida y a pocos metros de columpios para niños.

Atentado en Pakistán
Ningún grupo se adjudicó de inmediato el hecho, que se produjo en una concurrida zona residencial.  | REUTERS
Atentado en Pakistán
La mayor parte de los muertos y heridos son mujeres y niños. AP
Atentado en Pakistán
Había muchas personas en la zona debido a que los cristianos celebraban el domingo de Pascua. | AP
Ataque en Pakistán
El gobierno declaró tres días de luto y prometió que los culpables serán enjuiciados. | AP

Ningún grupo se adjudicó de inmediato el hecho, que se produjo en una concurrida zona residencial. La policía dijo que no estaba claro si el ataque fue dirigido deliberadamente contra la pequeña minoría cristiana de Pakistán, un país de mayoría musulmana, ya que se realizó durante el fin de semana de Pascua.

Pakistán, un país de 190 millones de personas con capacidad nuclear, enfrenta la violencia de insurgentes del Talibán, bandas criminales y grupos sectarios. Punyab es la provincia más grande y con mayores riquezas.

Testigos dijeron que vieron partes de cuerpos desperdigados en el estacionamiento una vez que se asentó el polvo por la explosión. "Cuando se produjo la explosión, las llamas eran más altas que los árboles y vi cuerpos volando por el aire", dijo Hasan Imran, de 30 años.

Salman Rafique, un asesor de salud del gobierno provincial de Punyab, dijo que los heridos están graves (...) Hay mucha gente que está siendo atendida y tememos que la cifra suba considerablemente", destacó.

Mustansar Feroz, superintendente de la policía para la zona en la que se ubica el parque dijo que la mayor parte de los muertos y heridos son mujeres y niños.

Imágenes de televisión mostraron a mujeres y niños parados en gigantescos charcos de sangre, llorando y gritando, y a oficiales de agencias de rescate, policías y civiles llevando a los heridos a ambulancias y autos particulares.

Zaeem Qadri, vocero del gobierno de Punjab, informó que el gobierno declaró tres días de luto y prometió que los culpables serán enjuiciados.