AP
10 de febrero de 2016 / 03:13 p.m.

Nigeria.- Dos mujeres suicidas activaron sus cargas explosivas y mataron al menos a 56 personas en un campamento de refugiados en el noreste de Nigeria, informaron el miércoles autoridades de salud y de rescate.

Una tercera atacante suicida fue arrestada y proporcionó a las autoridades información sobre otros ataques planeados, lo que les ayudó a aumentar la seguridad en el campamento, dijo un funcionario de la Agencia de Gestión de Emergencias del estado de Borno.

Unas 78 personas recibían atención médica por heridas en las dos explosiones el martes por la mañana en un campamento de unas 50.000 personas desplazadas de sus hogares por el levantamiento del grupo extremista islámico Boko Haram, de acuerdo con trabajadores de salud en Maiduguri, la ciudad más grande en el noreste de Nigeria y lugar de origen del Boko Haram. Hablaron bajo condición de anonimato porque no estaban autorizados a hablar con la prensa.

El funcionario de gestión de emergencias dijo que 51 cadáveres fueron enterrados el miércoles en Dikwa, el lugar de la masacre, a 85 kilómetros (53 millas) al noreste de Maiduguri. Los funcionarios de salud dijeron que cinco cuerpos fueron llevados al hospital principal de Maiduguri. Los funcionarios dijeron que un mal servicio de la red celular retrasó la noticia del ataque.

La insurgencia islámica Boko Haram, que lleva seis años, ha matado a 20.000 personas, 2,5 millones se han quedado sin hogar y ha traspasado las fronteras de Nigeria.

El gobernador Midjiyawa Bakari de la provincia del Extremo Norte en Camerún dijo que se cree que las dos atacantes suicidas llegaron de Nigeria el miércoles, mataron a 10 personas y lesionaron a 40, incluidos niños, que asistían a un funeral en un pueblo fronterizo. Ataques en Chad y Níger también han sido atribuidos al Boko Haram.

Desde que soldados de Nigeria, Chad y Camerún sacaron a extremistas islámicos de pueblos y aldeas en donde habían anunciado un califato islámico y gobernado con su estricta interpretación de la ley islámica, los insurgentes han atacado objetivos donde la gente se reúne, como mezquitas y mercados.