REUTERS
13 de septiembre de 2017 / 04:02 p.m.

ISLAMORADA.- Las personas evacuadas en Estados Unidos debido al paso de Irma regresaban a los Cayos de Florida, devastados por la tormenta, con incontables casas y negocios en ruinas, mientras la cifra de muertos por el huracán se empinaba a 60.

Irma, una de las tormentas más poderosas que se han registrado en el Atlántico, dejó un rastro de 43 fallecidos en su paso por el Caribe y al menos otros 18 en Florida, Georgia y Carolina del Sur. Es el segundo gran ciclón que azota tierra firme durante la actual temporada de huracanes.

El fenómeno tocó tierra en Florida el domingo como huracán de Categoría 4, causando una destrucción de gran alcance por los cayos, la cadena de islas que va desde el extremo suroeste de la Península de Florida hasta el Golfo de México, conectada por una carretera llena de puentes por una ruta de 160 kilómetros.

"No tengo casa. No tengo empleo. No tengo nada", dijo Mercedes Lopez, de 50 años, cuya familia huyó el viernes hacia el norte desde Marathon y pasó la tormenta en un hotel de Orlando, sólo para enterarse de que su casa fue destruida junto con la estación de combustible en la que trabajaba.

Un 25 por ciento de las viviendas resultó destruidas en los cayos, según estimaciones iniciales, dijo el administrador de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por su sigla en inglés), Brock Long.

Autoridades comenzaron a permitir el retorno de residentes y comerciantes locales a las islas de Cayo Largo, Tavernier e Islamorada el martes. La extensión de la devastación sorprendió a muchos.


pjt