21 de abril de 2014 / 05:57 p.m.

Corea del Sur.- La presidenta, Park Geun-hye, acusó de asesinato al capitán del Sewol, el ferry que se hundió con más de 300 muertos/desaperecidos, afirmó que la conducta del capitán y parte de los miembros de la tripulación es muy incomprensible desde el sentido común, comentando también que es una especie de acto de asesinato que no puede ni debe ser tolerado.

Las fuertes acusaciones de la presidenta se dieron en un momento en el que el Gobierno se encuentra en el punto de mira de los familiares de las víctimas, que acusan al ejecutivo de Park de no esforzarse lo suficiente en el rescate, dar la información incorrecta y no tomar las decisiones adecuadas respecto al caso.

Los trabajos de rescate dentro del barco y los buzos sólo lograron sacar 21 cuerpos más, lo cual aumentó la cifra de fallecidos a 80 y el número de desaparecidos se situó en 222.

La tripulación envió a las 08.55 horas del miércoles una primera emisión radiofónica a la torre de control de su destino, la isla de Jeju, para advertir de que el transbordador se estaba "inclinando" minutos después de escucharse un fuerte estruendo en la nave.

La cabina recibió varias indicaciones de evacuar pero no se llegó a dar la orden, según reconoció el propio capitán, por el miedo a que los pasajeros fueran arrastrados por las fuertes olas y las corrientes marinas.

Las comunicaciones entre el navío Sewol y la torre de control finalizaron a las 09.38, un minuto después de que el capitán confirmara que dio finalmente la orden de evacuación; una orden que llegó demasiado tarde y solo permitió salir del barco a una minoría del pasaje.

En ese momento la máxima autoridad del barco lo abandonó y fue uno de los primeros rescatados, hecho que motivó su arresto el viernes junto a otros dos tripulantes bajo la acusación de descuidar la seguridad de los pasajeros.

A estos primeros tres arrestos se han sumado hoy otros cuatro -dos primeros oficiales, un segundo y un maquinista naval- también acusados de violar las leyes relativas a la ayuda y rescate en el mar, según la Fiscalía.

La esposa del capitán titular del Sewol, dió un testimonio en el cual aseguró que su marido mantenía "serias preocupaciones" por la seguridad del barco tras ser sometido a una remodelación hace unos dos años.

De los 476 pasajeros del Sewol 325 eran estudiantes de 16 y 17 años de un mismo instituto, cuyos cuerpos permanecen dentro de la nave sumergida cinco días después del accidente y agotadas ya las posibilidades de encontrar supervivientes.

La empresa operadora del transbordador hundido, Cheonghaejin Marine será investigada con lupa en la depuración de responsabilidades de uno de los peores accidentes en la historia de Corea del Sur, anunció la suspensión de las tres rutas que opera actualmente con base en el puerto de Incheon, al oeste de Seúl.

Redacción