28 de enero de 2015 / 12:12 a.m.

El Estadio Azteca es una cancha que impone, pero más que ser una presión extra, es una motivación para cualquier futbolista que juega en ella, al menos esa es la opinión del volante felino Damian Álvarez.

Álvarez está listo para regresar a acción después de tres partidos de suspensión por su expulsión en la Final de Vuelta precisamente ante las Águilas; el naturalizado mexicano no cree que el inmueble le haya pesado a los Tigres en aquel duelo por el título.

"(El Azteca) es un estadio imponente, es de los estadios históricos, legendarios en el mundo del fútbol. Lo que fue el color y el ambiente en esa Final no creo que haya sido incidente directo de lo que pasó en la cancha.

"Nosotros contamos con treinta mil personas que nos fueron a apoyar y sentimos esa conexión con ellos. El partido resultó otra cosa, pero preferimos pensar que el Azteca es de los mejores estadios donde se puede ir a jugar a que sea una presión extra esa cancha", expresó el Enano.

Dejó aprendizaje tu expulsión y suspensión..."Siempre dejan cosas (para aprender), ya pasó todo eso. No hay porque acordarse de esas cosas; si hay lección, hay que tomarla para que no suceda. A veces es difícil tomar fríamente las cosas o analizarlas en esos momentos.

"Todos sabemos lo que implica estar en la cancha en un momento tan lindo en una Final y dramático por sentirse en inferioridad", aseguró después del entrenamiento del martes en Zuazua.

Álvarez fue sincero y mencionó que el duelo del sábado ante el América no se compara en absoluto con la final de diciembre del año pasado.

"Como comparación este partido no se puede comparar con el anterior. Sí por el momento que estamos es necesario tomarlo con esa seriedad de lo que implica ir a jugar a esa cancha tan linda e importante. Hay que estar serenos", dijo.

DIEGO ARMANDO MEDINA