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24 de mayo de 2014 / 11:43 p.m.

Bélgica.- Tres personas murieron baleadas y una fue herida de gravedad en un ataque armado el sábado en el Museo Judío de Bruselas, informaron las autoridades.

La policía detuvo a un sospechoso que estaba en el lugar y busca a una segunda persona.

El canciller belga Didier Reynders, que se hallaba en las inmediaciones, dijo que el escenario "era terrible y me dejó impactado" cuando vio a dos de los tres muertos sobre el piso a la entrada del museo, situado en el elegante vecindario de Sablon.

Reynders agregó que "uno no puede evitar pensar que cuando vemos un museo judío, uno se imagina un acto antisemita. Pero la investigación tendrá que demostrar las causas".

La ministra del Interior Joëlle Milquet dijo a los periodistas que el atacante al parecer estacionó un vehículo afuera antes de ingresar al Museo Judío. Agregó que el pistolero "disparó más bien rápido, salió a la calle y se marchó".

Los tres fallecidos —dos mujeres y un hombre— fueron alcanzados por la balas en la garganta y en el rostro, indicó Ine Van Wymersch, portavoz de la fiscalía. No dio más detalles.

Van Wymersch señaló que un sospechoso fue detenido después que se alejó del museo en un vehículo aproximadamente en el momento del ataque. Una segunda persona que se sospecha estuvo implicada al parecer se alejó caminando del lugar.

La ministra Milquet dijo que de inmediato se intensificaron las medidas contra el terrorismo.

"Decidimos aplicar el máximo nivel de protección a los lugares judíos", agregó.

El primer ministro Elio Di Rupo expresó su respaldo a la comunidad judía.

"Todos los belgas estamos unidos", destacó.

El presidente del Congreso Judío Europeo, Moshe Kantor, dijo que aunque aún se tiene que determinar si el ataque fue de carácter antisemita, "estamos sumamente conscientes de la permanente amenaza a blancos judíos en Bélgica y por toda Europa".

El ataque a media tarde ocurrió en Sablon, un vecindario donde se realiza un festival de jazz de tres días y por lo general está abarrotado de turistas y compradores los fines de semana. Es un área de calles empedradas con numerosos establecimientos de anticuarios, cafés y museos.

La policía cerró el área en torno al museo, cerca del centro de Bruselas. Había varias ambulancias en el lugar.

En Francia, el presidente Francois Hollande condenó "los terribles asesinatos con la mayor fuerza". En una declaración, expresó su solidaridad con la vecina Bélgica y sus condolencias a las familias de las víctimas.