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28 de julio de 2015 / 12:19 p.m.

SANTIAGO.- La presidenta chilena Michelle Bachelet pidió hoy a civiles y militares que posean información sobre violaciones a los derechos humanos durante la dictadura (1973-1990) que entreguen esos antecedentes a la justicia.

En un acto donde se promulgó la ley que autoriza a erigir un monumento en memoria del abogado defensor de los derechos humanos, Jaime Castillo Velasco, Bachelet dijo “basta de silencio”, en alusión a supuestos pactos entre militares para no revelar datos.

“Hay personas que saben la verdad de muchos casos que aún permanecen sin resolver. Chile les pide que sigan el ejemplo del conscripto Fernando Guzmán, que ayuden a reparar tanto dolor”, señaló la jefa de Estado.

Puntualizó que “es sano para Chile que avancemos no sólo en conocer qué ocurrió, sino que avancemos también en justicia y, por supuesto, en reparación a familiares y víctimas” de violaciones a los derechos humanos en la dictadura de Augusto Pinochet.

El conscripto Guzmán declaró ante la justicia sobre el llamado “Caso Quemados”, el cual se refiere a la muerte del fotógrafo Rodrigo Rojas De Negri y a las lesiones gravísimas a Carmen Gloria Quintana en julio de 1986.

Los dos jóvenes fueron detenidos por una patrulla del Ejército en Santiago, quemados vivos y luego abandonados, pero sólo Quintana sobrevivió con graves quemaduras en su cuerpo, las que debió tratar con múltiples operaciones en Chile y el extranjero.

El juez chileno Mario Carroza sometió la semana pasada a proceso a siete militares en retiro como autores del homicidio calificado de Rojas De Negri y de intento de homicidio calificado contra Quintana.

Se trata de los miembros del Ejército en retiro Julio Castañer González, Nelson Medina Gálvez, Luis Zúñiga González, Jorge Astengo Espinoza, Francisco Vásquez Vergara, e Iván Figueroa Canobra, mientras que Sergio Hernández Ávila será procesado como cómplice.

Bachelet puntualizó: “Hoy, cuando vemos que salen a la luz nuevas verdades sobre atrocidades cometidas durante la dictadura militar (en alusión al ‘Caso Quemados’), es bueno recordar la integridad y la valentía sin alardes de hombres como Jaime Castillo Velasco”.

Indicó que su gobierno está comprometido con la adopción de una Política Explícita e Integral en Derechos Humanos que promueva y garantice su vigencia a través de una institucionalidad adecuada, con garantías de derechos, verdad, justicia y reparación para las víctimas de crímenes de lesa humanidad y sus familiares.

“Sólo así podremos reencontrarnos como lo que verdaderamente somos: un país de hermanos, donde la libertad, la igualdad, la justicia y la fraternidad se viven cotidianamente y orientan nuestras acciones en el trabajo, en la convivencia, en la acción política, en la imaginación de un futuro compartido”, recalcó.

La presidenta recordó que Castillo Velasco, fundador del Partido Demócrata Cristiano en 1957, fue un ferviente defensor de los derechos humanos, en particular tras el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973.