24 de febrero de 2014 / 06:47 p.m.

CARACAS.- Las calles del este de Caracas amanecieron el lunes bloqueadas por críticos del gobierno socialista de Venezuela en medio de la peor ola de protestas en una década, horas antes de una reunión convocada por el presidente Nicolás Maduro en la que participaría el opositor Henrique Capriles.

Los opositores amontonaron basura y escombros para impedir el tránsito en las zonas acaudaladas de la capital, epicentro de las manifestaciones que en las últimas semanas dejaron 11 muertos y cientos de heridos en todo el país.

Los venezolanos están pendientes del posible encuentro entre Maduro y Capriles en la tarde del lunes, en el marco de una reunión del presidente con mandatarios estatales.

Capriles, gobernador del estado de Miranda, había dicho que aprovecharía para recordarle a Maduro las demandas de la oposición, pero el lunes aún no confirmaba si asistiría.

El presidente es blanco de críticas por la galopante inflación, el desabastecimiento y la inseguridad en Venezuela, que quedó partida en dos desde que Maduro derrotó a Capriles por apenas 1,5 puntos porcentuales en las presidenciales del año pasado. La oposición busca la renuncia de Maduro.

Pero Maduro acusa a sus rivales de intentar darle un golpe de Estado. Las protestas, dijo, están concentradas en un puñado de municipios gobernados por la oposición y son apoyadas apenas por un 5 por ciento de los venezolanos.

"El resto, el 92 por ciento del territorio nacional, todos los días ha estado en paz (...), cada quien haciendo sus compras, los muchachos estudiando, sus padres trabajando", dijo el domingo Maduro en una entrevista con la cadena Telesur.

Aunque las manifestaciones perdieron intensidad, el transporte público continuaba el lunes funcionando a medias, mientras muchos comercios seguían bajando sus cortinas temprano por temor a saqueos.

El corte de calles del lunes provocó embotellamientos en el tráfico habitualmente caótico de la capital.

Pero nada indica que las manifestaciones tengan suficiente fuerza para amenazar a Maduro, elegido hace 10 meses tras la muerte de su mentor político el presidente Hugo Chávez.

ADELANTO DE CARNAVAL

El saldo de fallecidos dejado por los enfrentamientos subió a 11 con la muerte el domingo de un ingeniero de 43 años que había sido herido, según la oposición, por efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana.

En los últimos días, los enfrentamientos más violentos han tenido lugar en el estado occidental de Táchira, fronterizo con Colombia, donde el Gobierno ordenó el despliegue de un batallón de paracaidistas.

Maduro, un ex sindicalista de 51 años, declaró feriado no laborable el jueves 27 en conmemoración a una sublevación popular contra el presidente Carlos Andrés Pérez en 1989, conocida como "el Caracazo".

El asueto previo al Carnaval parecía un intento de bajarle el tono a las protestas. Los venezolanos suelen aprovechar las festividades para marcharse a la playa.Pero algunos opositores aseguran que esta vez se quedarán.

"Cambio cuatro días de carnaval por 365 días de seguridad", se leía en un cartel en la ventana de un edificio en el este de Caracas.

Reuters